Los marqueses de Griñón
La opinión de Tamara Falcó sobre el perdón de una infidelidad
Cuando parecía que aquel capítulo de su vida estaba totalmente superado, una simple pregunta en televisión reabrió el recuerdo de la traición que hizo tambalear su cuento de hadas con Onieva
«No es una decisión que se pueda tomar a la ligera». Con esa frase, dicha entre risas nerviosas y una mirada cómplice al resto de tertulianos, Tamara Falcó volvió a colocarse, sin querer o queriendo, en el centro del foco mediático durante su última aparición en El Hormiguero. Bastó esa respuesta aparentemente prudente para que a muchos se les activara la memoria y recordaran el capítulo sentimental más comentado de la marquesa de Griñón: la sonada infidelidad de Íñigo Onieva que casi dinamita su historia de amor.
La pregunta fue directa: ¿perdonaría una infidelidad? Pablo Motos no se anduvo con rodeos. El plató se tensó por un instante. Tamara sonrió, se recolocó en la silla y lanzó esa respuesta ambigua que lo decía todo y nada a la vez. Y es que, cuando alguien ha vivido en sus propias carnes un escándalo sentimental de semejante magnitud, cada palabra pesa el doble y cada silencio también.
Para entender el trasfondo de ese momento hay que retroceder a septiembre de 2022, cuando la vida de cuento de hadas de la hija de Isabel Preysler se transformó en un auténtico culebrón. Apenas unos días después de anunciar su compromiso y presumir de anillo, salió a la luz un vídeo explosivo: Íñigo aparecía besándose con Marina Theiss en pleno festival Burning Man. Las imágenes corrieron como la pólvora y el golpe fue inmediato. En cuestión de horas pasaron de la felicidad absoluta al mazazo público.
Íñigo Onieva y Tamara Falcó
Al principio él lo negó y aseguró que el vídeo era antiguo. Sin embargo, la versión no se sostuvo y terminó reconociendo la verdad con un comunicado que añadió aún más dramatismo a la historia. Admitió que aparecía «en una actitud inaceptable», confesó estar «absolutamente arrepentido y destrozado», pidió perdón públicamente a su futura esposa y a su familia y aseguró que estaba completamente enamorado de ella, que era la mujer de su vida y que le dolía enormemente haberle hecho daño. Incluso pidió que dejaran de difundirse las imágenes para evitar más perjuicios a su intimidad y a la de sus familias.
La reacción de Tamara fue fulminante. «Me da igual que hayan sido seis segundos o un nanosegundo en el metaverso, si esto es verdad, aquí se acaba todo». Y se acabó. Ruptura inmediata, silencio y distancia. En ese momento todo apuntaba a un final definitivo.
Pero el destino, y la insistencia del empresario, tenían otros planes. Durante tres meses Íñigo luchó por reconquistarla con mensajes, gestos y promesas que, según su entorno, demostraban un firme propósito de cambio. El momento clave llegó el 24 de diciembre de 2022, cuando coincidieron en la Misa del Gallo. Aquel encuentro marcó un punto de inflexión. Allí se reencontraron, allí volvió la chispa y allí comenzó la reconciliación. Siete meses después llegaba un desenlace digno de película romántica. El 8 de julio de 2023 se daban el sí quiero en una boda de ensueño celebrada en el palacio El Rincón, con vestido espectacular, invitados VIP y un final feliz que confirmaba que el amor había sobrevivido al mayor de los terremotos. Desde entonces, quienes les rodean aseguran que están más unidos que nunca y que aquella crisis quedó atrás como un capítulo superado