Fundado en 1910
Marc Giro at photocall for Iris awards 2026 in Madrid on Monday, 16 February 2026.

Marc Giró en una imagen de archivoGTRES

La vida personal de Marc Giró y sus polémicas más sonadas

El presentador se incorpora a laSexta, tras cerrar un ciclo con su Late Xou en Televisión Española

El 2026 ha traído uno de esos movimientos televisivos que no pasan desapercibidos. Marc Giró, rostro habitual del Late Xou de Televisión Española, cambia de escenario y aterriza en La Sexta después de cerrar su etapa en la cadena pública. Su primera parada en esta nueva fase llega precisamente esta noche, cuando se sienta frente a Pablo Motos en el plató de El Hormiguero.

No es exactamente un presentador convencional. Licenciado en Historia del Arte, su carrera empezó lejos de los grandes platós, en revistas de moda y en la radio catalana, donde fue construyendo un estilo muy reconocible: ironía constante, estética algo excéntrica y cierto gusto por la provocación.

A sus 51 años y siempre enfundado en su traje con corbata, el propio presentador suele explicar que procede de una familia trabajadora, aunque también ha contado que creció en un piso de Sarrià, uno de los barrios residenciales más acomodados de Barcelona. Un entorno tradicionalmente vinculado a la burguesía catalana, donde conviven familias históricas de la ciudad, colegios privados y algunas de las zonas inmobiliarias más exclusivas.

Esa cercanía a los círculos sociales más acomodados se consolidó años más tarde con su entrada en uno de los clubes más selectos de Barcelona: el Real Club de Polo. En sus propias palabras, Giró se hizo socio a los 35 años, después de dejar su trabajo en la revista Marie Claire, en la que desarrolló buena parte de su carrera en el mundo editorial. Según ha explicado, su familia llevaba décadas vinculada a ese entorno, aunque él decidió pagarse personalmente la entrada al club como una forma de reivindicar su independencia económica.

MADRID, 16/02/2026.- El presentador Marc Giró posa con el Iris a mejor presentador de programas de entretenimiento durante la gala de los Premios Iris 2025, el encuentro anual del sector audiovisual español que celebra la Academia de Televisión y de las Ciencias y las Artes del Audiovisual, este lunes en el Teatro Real Madrid. EFE/ Mariscal

El presentador Marc GiróEFE

El Real Club de Polo, fundado a finales del siglo XIX, sigue siendo uno de los espacios sociales más exclusivos de la ciudad y un punto de encuentro habitual de la aristocracia catalana y de buena parte de la alta burguesía barcelonesa. Acceder a él no es sencillo ni barato. La cuota de entrada puede superar los 30.000 o incluso 40.000 euros, dependiendo de la modalidad, a lo que se suman cuotas anuales de varios miles de euros. En ese entorno llegó incluso a tener su propio caballo, una afición que mantuvo durante años hasta que el animal fue jubilado al cumplir tres décadas.

En parte, ese personaje lo construye él mismo a través de sus propias anécdotas. En una entrevista recordaba con humor que, cuando era pequeño, su aspecto rubio provocaba cierta confusión. «Como era rubito, le preguntaban a mi madre constantemente: '¿Cómo se llama esta niña tan guapa?'», contaba. La respuesta de su madre, según relata él mismo, siempre era la misma: «Se llama María del Carmen». Sus hermanas todavía siguen utilizando la broma familiar y lo llaman «Mari Carmen» o «Carmenchu» , algo que el propio presentador relata con esa mezcla de autoparodia y teatralidad que tanto explota en pantalla.

Ahora bien, ese estilo irónico no siempre ha pasado desapercibido ni exento de polémica. Durante su etapa en TVE, su programa generó comentarios y críticas en varias ocasiones por algunos de sus sketches o intervenciones. En uno de ellos ironizaba sobre el estereotipo del hombre español describiéndolo como «fornido, peludo y de piel aceitunada». En otro momento escenificó, también en clave de humor, debates tan sensibles como las denuncias falsas por violencia de género o el tema de la inmigración, un tipo de humor que, dependiendo del espectador, podía interpretarse como sátira inteligente o como un ejercicio de provocación en horario de máxima audiencia.

Sueldo de ministro

Más allá del contenido, otro de los aspectos que capturó el interés fue el económico. Según los datos del Portal de Transparencia, el presentador percibía algo más de 3.800 euros por cada programa que presentaba y codirigía. En una temporada estándar de 23 entregas, esa cantidad se traducía en unos 87.400 euros brutos antes de impuestos. Una cifra que, tratándose de un programa de la televisión pública, no pasó precisamente desapercibida y que algunos compararon irónicamente con el sueldo de un ministro.

Fuera del plató, sin embargo, el presentador mantiene una vida bastante más tranquila. Desde hace más de dos décadas comparte vida con el periodista y productor audiovisual Santi Villas, a quien conoció en 1998 trabajando en el programa catalán Les 1000 i una..., presentado por Jordi González.

Ambos viven en Barcelona, en un piso situado en el barrio del Eixample, uno de los más cotizados de la ciudad, junto a sus perros. La vivienda, que en ocasiones se ha dejado ver en redes sociales, mezcla el encanto clásico de los edificios del siglo XIX -techos altos, balcones y grandes ventanales- con una decoración bastante personal. En el salón conviven muebles de inspiración retro, estanterías llenas de libros y fotografías y algunos objetos que revelan cierto gusto por lo excéntrico, como una escultura diminuta de la Virgen María junto al sofá o una figura de E.T. detrás del cabecero de la cama.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas