Juan Carlos Ferrero, junto a Alcaraz, en una de sus últimas fotos juntos
Gente
El día a día de Juan Carlos Ferrero dos meses y medio después de su ruptura con Alcaraz
El entrenador vive una nueva vida centrado en la academia de alto rendimiento que posee en Villena
El pasado 17 de diciembre, a través de un comunicado en redes sociales, el actual número 1 del tenis, Carlos Alcaraz, anunciaba por sorpresa que su etapa con Juan Carlos Ferrero había terminado. «Gracias por haber hecho de sueños de niño, realidades», escribía en una publicación con varias imágenes juntos.
«Son tantos los recuerdos que me vienen a la cabeza que quedarme solo con uno no sería justo. Me has hecho crecer como deportista, pero sobre todo como persona. Y algo que valoro muchísimo: he disfrutado del proceso. Me quedo con eso, con el camino recorrido juntos», apuntó el tenista murciano de 22 años.
Aunque Juan Carlos Ferrero también emitió su propio comunicado, tardó un mes en abrirse en canal sobre lo que supuso para él ese cambio en su vida. Fue en EL partidazo de COPE y ante Juanma Castaño. «Estoy intentando desconectar un poco, creo que al final está muy reciente», afirmó.
Al mismo tiempo reconoció que le ponía «un poco melancólico y un poco triste» ver a su anterior equipo. «No es fácil ver los partidos ahora mismo. Obviamente, cuando ha pasado a mí se me ha partido el corazón. ¿Me estoy recuperando? Pues sí, poco a poco, pero bueno, el corazón está dolido».
Ahora, cuando han pasado casi tres meses de poner punto y final a su etapa de como entrenador de Alcaraz, su vida parece haber tomado un ritmo reconocible. Lejos del ritmo frenético del circuito de la ATP, el que fuera número 1 del tenis durante 8 semanas ha vuelto a lo que considera su casa: JC Ferrero Equelite Sport Academy, en Villena (Alicante). A juzgar por las fotos compartidas en su Instagram, el deportista vive plenamente implicado en la planificación deportiva del centro.
Y es que la academia, que se ha consolidado como uno de los centros de alto rendimiento más prestigiosos de Europa, absorbe buena parte de su tiempo. No solo la dirige, sino que también enseña. Habitual es verle en las pistas corrigiendo a sus alumnos y transmitiendo la serenidad competitiva y resiliencia que han caracterizado su carrera.
Más allá de las pistas, Ferrero mantiene una activa agenda como embajador de BMW España. Hace apenas dos semanas viajó a los Alpes italianos para probar el nuevo iX3, el modelo eléctrico con el que la marca alemana refuerza su apuesta por la movilidad sostenible. El extenista combinó conducción en alta montaña con encuentros corporativos en los que también disfruta, ya que llegó a celebrar su cumpleaños con la decena de personas con las que viajó.
Ferrero también ejerce como embajador de Banca March y Panter Calzado a través de publicaciones en redes sociales. Además, cuando las pistas se vacían y la agenda lo permite, Ferrero cambia la raqueta por los palos de golf. Apasionado de este deporte desde hace años, en los últimos tiempos ha dado un paso más y ha comenzado a implicarse como entrenador de golf a nivel formativo, aplicando conceptos de técnica, concentración y gestión emocional aprendidos en el tenis.
Vivir de forma permanente en Villena también le permite disfrutar de la familia que ha formado junto a Eva Alonso, terapeuta ocupacional a la que conoció en un bar de copas de Alicante. Yo iba a tomar algo para poder verla. Fue la época en que más salí, porque la verdad es que cuando era más joven nunca pensé que me estuviera perdiendo nada», reconoció en una entrevista en Las provincias.
Su hija mayor Vega y los mellizos Juan Carlos y Roger que la siguieron son la alegría del matrimonio, que se casó en 2015 en el Hotel Ferrero, una típicamente valenciana reconvertida en alojamiento de cinco estrellas que el extenista tiene desde hace años en el municipio de Bocairent. Con ellos viajó en diciembre al círculo polar ártico.