Ester Expósito y Kylian Mbappe en Madrid
Ester Expósito y Mbappé, ya no se esconden: del dúplex en Chamberí a la mansión de 11 millones
Mientras su historia empieza a consolidarse en Madrid, sus casas reflejan dos estilos opuestos: del encanto de barrio castizo al lujo más exclusivo
La historia entre Ester Expósito y Kylian Mbappé ya no se puede disimular. No hace falta comunicado oficial para entender que lo suyo va en serio. Basta con verles en Madrid, en su día a día, para comprobar que la relación avanza y que cada vez están más cómodos el uno con el otro. Las imágenes más recientes lo dejan claro.
Él llega con su coche (un BMW i7, el modelo eléctrico que el Real Madrid facilita a sus jugadores por patrocinio) y espera dentro, sin bajarse, manteniendo un perfil bajo. Ella aparece unos segundos después, mirando el móvil, con gesto serio, casi ajena a todo lo que ocurre alrededor, vestida con una gabardina beige, vaqueros, gafas de sol XS y el bolso Paddington de cuero granulado de Chloé (valorado en unos 2.300 euros). Y es justo al llegar al coche cuando todo cambia: Ester levanta la vista, se acerca, se sube al asiento del copiloto y, en cuestión de segundos, la escena se transforma por completo. Aparece la sonrisa, la complicidad y ese beso acompañado de un abrazo que termina de confirmar lo evidente.
El futbolista recoge a su novia en la puerta de su casa de Madrid
También ha llamado especialmente la atención verle a él así, al volante, algo que hasta hace muy poco era impensable. Durante años, el delantero se movía siempre con chófer, fiel a ese estilo de vida de estrella mundial que lo ha acompañado desde sus inicios. Sin embargo, desde hace menos de un mes ya tiene carnet de conducir y ha empezado a moverse por por su cuenta.
Y precisamente ese gesto de recogerla en casa es el que lleva a fijarse en otro detalle clave: dónde vive Ester Expósito. Porque, con solo 26 años y cerca de 25 o 26 millones de seguidores en redes, la actriz no solo ha consolidado su carrera a nivel internacional, sino que también ha sabido invertir su éxito. Como ocurre con muchos perfiles de alto poder adquisitivo, el sector inmobiliario ha sido una de sus apuestas, en su caso sin salir del centro de la capital.
Ester Expósito y Kylian Mbappe se saludan con un beso
Reside en un dúplex en Chamberí, en la zona de Ríos Rosas, uno de los enclaves más cotizados. El edificio cuenta con piscina (muy valorada en verano) y la vivienda destaca por su luminosidad, su escalera de caracol y sus amplios ventanales, en una combinación de comodidad y estilo muy acorde a su perfil. La zona, además, mantiene ese equilibrio entre lo clásico y lo actual, con calles elegantes, plazas con vida como Olavide y una oferta que mezcla comercio tradicional y gastronomía.
No es casualidad que sea también uno de los barrios elegidos por rostros conocidos como Elsa Pataky y Chris Hemsworth, que cuentan con un ático en los alrededores, o Samantha Vallejo-Nágera e Isabel Díaz Ayuso. En cuanto a precios, la propia calle refleja ese carácter exclusivo, con viviendas que pueden ir desde unos 169.000 euros en opciones más pequeñas hasta cerca de 1.995.000 euros en las más premium, un rango que resume bien el tipo de barrio del que hablamos: céntrico, elegante y siempre en demanda.
El futbolista en su piscina
Si el mundo de Ester Expósito se mueve en ese Madrid de barrio, con vida y mezcla de comercios de siempre y sitios nuevos, el de Kylian Mbappé va justo al extremo contrario: el de la privacidad y el lujo. El delantero llegó a la capital en julio de 2024 y no tardó en instalarse en La Finca, una de las urbanizaciones más exclusivas y seguras de España, donde la discreción es clave y residen muchas grandes fortunas.
Su casa, además, no es cualquiera. Pertenecía a Gareth Bale y la adquirió por unos 11 millones de euros. La propiedad cuenta con una parcela de unos 3.000 metros cuadrados y cerca de 1.200 construidos, con ocho dormitorios, once cuartos de baño, varios salones y terrazas a distintos niveles. A esto se suman extras como piscina climatizada, spa con sauna y jacuzzi, solárium, piscina infinity, un gran garaje e incluso instalaciones deportivas propias, como campo de fútbol, pista de baloncesto y un pequeño campo de golf.
Al final, más allá de la historia sentimental, el contraste es claro. Ella vive Madrid desde dentro, entre calles con vida y planes improvisados; él lo hace desde fuera, en un entorno pensado para tenerlo todo sin salir.