Maxi Iglesias se ha comprado un ático de 1,8 millones
Así es el ático de 1,8 millones de euros que Maxi Iglesias se ha comprado en Chamartín
El inmueble se sitúa en Manoteras, en el área de influencia de Chamartín, el entorno del norte de Madrid donde el actor creció
Maxi Iglesias atraviesa, sin duda alguna, un periodo de plenitud que trasciende lo profesional. El actor madrileño, que ha sabido evolucionar con paso firme desde sus inicios en la televisión juvenil hasta convertirse en un intérprete de proyección internacional, se sitúa de nuevo en el epicentro de la crónica social. A su reciente y comentada relación con la actriz Aitana Sánchez-Gijón, se suma ahora una importante consolidación de su patrimonio personal. Durante su última intervención en el programa La Revuelta, ya anticipaba con naturalidad que su liquidez bancaria se había visto reducida en favor de una inversión inmobiliaria de gran calado. Esta decisión se materializa en la adquisición de un imponente ático en una de las áreas más cotizadas de la capital, una operación que subraya su madurez financiera y su arraigo a sus orígenes.
Esta inversión no es fruto del azar, sino un regreso a sus raíces desde la cima del éxito. El inmueble se sitúa en Manoteras, en el área de influencia de Chamartín, el entorno del norte de Madrid donde el actor creció. Se trata de un ático en la planta veinte de un edificio de obra nueva, una atalaya privilegiada con vistas al skyline que ha requerido una apuesta financiera de altura: una hipoteca de 1,5 millones de euros a pagar en tres décadas. Es el precio de cumplir un sueño en el mismo barrio que le vio dar sus primeros pasos.
La operación, tal y como ha podido confirmar la revista Semana, sitúa el valor total de la vivienda en unos impresionantes 1,8 millones de euros. No se trata solo de un piso, sino de un concepto de vida integral dentro de una urbanización que funciona como un oasis privado de conectividad absoluta. Su ubicación es estratégica para el ritmo de vida de una estrella internacional: la propiedad cuenta con accesos rápidos a la M-30 y la M-11, lo que permite una movilidad fluida hacia cualquier punto de la ciudad, además de su cercanía al Aeropuerto de Madrid-Barajas y al pulmón verde que representa el Parque Juan Carlos I, ideal para desconectar del asfalto sin alejarse de casa.
Maxi Iglesias
El complejo residencial no escatima en comodidades. La seguridad y la exclusividad son las notas dominantes en este enclave, que ofrece una impresionante piscina comunitaria rodeada de amplios jardines y paseos, perfecta para disfrutar del clima madrileño en un entorno protegido. Además, cuenta con una sala de coworking diseñada para reuniones creativas o cafés informales, y un gimnasio de última generación que permite al actor mantener su envidiable forma física sin necesidad de desplazamientos.
Al cruzar el umbral del ático, lo primero que impacta son sus dimensiones: más de 230 metros cuadrados construidos donde impera el orden y la luz. La decoración sigue los códigos del lujo silencioso, huyendo de la ostentación barroca para centrarse en la calidad de los materiales y la pureza de las líneas. Es muy probable que en este proceso haya contado con el criterio de su madre, Mercedes Acevedo -su gran pilar tras la temprana pérdida de su padre cuando el actor contaba solo seis años-, con quien ya colaboró estrechamente en la decoración de su anterior vivienda en 2020, en la misma zona.
La zona privada de la casa mantiene esta coherencia estética. El dormitorio principal, dotado de baño en suite, funciona como una auténtica suite de hotel boutique, con grandes cabeceros tapizados y textiles en colores crudos que fomentan el descanso. Todo en la casa está automatizado gracias a sistemas de domótica avanzada, aerotermia y suelo radiante-refrescante, garantizando una eficiencia energética acorde a los nuevos tiempos. Los tres dormitorios y dos baños mantienen esa estética pétrea y minimalista que tanto gusta al actor, priorizando la calidad de los acabados y la funcionalidad.
Sin embargo, la verdadera «joya de la corona» se encuentra al exterior. Una terraza de 75 metros cuadrados se extiende hacia el horizonte, convirtiéndose en el lugar ideal para esas noches de verano contemplando las Torres Kio y el perfil de la capital.