Marc Cucurella
Cucurella confiesa cuál es el producto de Mercadona que más echa en falta durante su etapa en Londres
El lateral del Chelsea lleva casi un lustro asentado en Inglaterra junto a su mujer, Claudia Rodríguez, y sus tres hijos
Vivir en Londres en una casa con un amplio jardín suena idílico, pero para Marc Cucurella hay cosas que el dinero de la Premier League no puede comprar. A sus 27 años, el lateral del Chelsea lleva casi un lustro asentado en Inglaterra junto a su mujer, Claudia Rodríguez, y sus tres hijos: Mateo, Río y Bella. Aunque su familia está totalmente adaptada a la vida británica, el futbolista catalán ha confesado qué es lo que peor lleva de estar lejos de casa.
Más allá del clima gris, lo que verdaderamente le quita el sueño al internacional español es la gastronomía de su tierra. En una de sus confesiones, Cucurella ha desvelado que lo que más echa de menos de España son «los cereales del Mercadona» -aunque, para mantener el misterio culinario, no ha querido especificar cuáles son sus favoritos-, admitiendo además con nostalgia que en su mesa de Reino Unido «sobre todo un buen plato de jamón no puede faltar».
Evidentemente, en Londres no existe este supermercado porque la famosa cadena de Juan Roig ha centrado toda su estrategia de expansión internacional exclusivamente en Portugal, descartando por completo dar el salto al competitivo y complejo mercado británico. Esto obliga al futbolista del Chelsea a quedarse con las ganas de llenar su despensa con sus productos de confianza, a menos que aproveche sus viajes con la Selección o pida a sus familiares que le facturen una buena maleta cargada de cajas de cereales.
Esta morriña por el supermercado convive con un gran momento personal. Cucurella, que empezó con Claudia cuando eran casi unos críos, no escatima en elogios hacia ella: asegura que le ha hecho centrar la cabeza y convertirse en un hombre de verdad. Aunque aún no se han casado, el jugador tiene claro que la boda llegará pronto porque solo tiene ojos para ella. En el día a día, admite que lo peor de su profesión es gestionar las críticas y el odio; él se considera un tipo completamente normal que prefiere no comerse la cabeza y centrarse en el bienestar de los suyos.
Su hijo
De hecho, la familia ha establecido su campo base en Miami de cara a la Copa del Mundo 2026, donde han buscado un colegio especial para su hijo mayor, Mateo, diagnosticado con autismo, con la intención de aprovechar su estancia allí para que el pequeño reciba una terapia adaptada. En su sincera charla con Juanma Castaño, el propio jugador se ha abierto en canal para visibilizar su situación familiar: «A nadie le gusta hablar de problemas, pero siempre hemos tenido mucho apoyo con todo lo de mi hijo y darle mucha visibilidad a lo que es común». Marc ha desvelado con total naturalidad cómo gestionan el día a día del pequeño durante el torneo, explicando que Mateo no suele acudir a los estadios, a no ser que sea en Londres: «Él no va mucho a los partidos, a no ser que vaya a Stamford Bridge donde tenemos nuestro palco. Pero le ponemos películas, porque el tema de la grada y demás es difícil». El sofocante calor de las sedes americanas también es un factor a tener en cuenta para el bienestar del niño, ya que, según confiesa el lateral, «a él le agobia mucho el calor y por aquí hace mucho», aunque mantiene la ilusión intacta de que, «si todo va bien, irá a la final».
Mientras sus agentes tienen prohibido hablarle de un posible regreso a la liga española este verano para no descentrarlo, la mente del futbolista está puesta al 100% en el inminente debut de la Selección Española contra Cabo Verde en este torneo que coorganizan Estados Unidos, Canadá y México. Y como la gran cita futbolística es la época perfecta para las promesas más locas, el jugador de la eterna melena rizada -que ya se tiñó de rojo tras ganar la Eurocopa en 2024- ha soltado un órdago que ha desatado las risas de la afición: «Si ganamos el Mundial me tatúo la cara de Luis de la Fuente. Pequeñito, pero creo que es un buen recuerdo».