Inga, de joven, junto a su hijo Ilia Topuria
La infancia de Topuria relatada por su madre: un bebé de 4 kilos que solo quería tomar té
Cuando apenas tenía ocho años, sus padres decidieron trasladarse a España en busca de mejores oportunidades
Habrá que ser pacientes y esperar para ver de nuevo a Ilia Topuria dentro del octágono. El matador ha sido suspendido de manera provisional durante 180 días por la Comisión Atlética del Estado de California (CSAC) tras las lesiones sufridas en la UFC Freedom 250 de la Casa Blanca, después de su combate frente a Justin Gaethje. Se trata de una suspensión temporal que podría acortarse si recibe el alta médica antes del plazo previsto. Además, el hispano-georgiano deberá someterse a una evaluación por parte de un cirujano maxilofacial para determinar el alcance de sus lesiones y su evolución física.
Cuando apenas tenía ocho años, sus padres decidieron trasladarse a España en busca de mejores oportunidades laborales, dejando a Ilia al cuidado de otros familiares en Georgia. Por suerte, Topuria encontró en su único hermano, Aleksandre, un aliado perfecto para salir adelante. «Desde pequeños siempre hemos mantenido un vínculo bastante especial. Es una persona muy importante en mi vida», reconocía el luchador en el pódcast Charlas adictivas, presentado por Ruy Arroyo.
El hispano-georgiano Ilia Topuria
Aunque ahora cuesta verle en una situación vulnerable, Ilia Topuria ha vivido situaciones complicadas. Él mismo ha explicado que sufrió acoso escolar y eso le obligó a sacar una parte de él que nunca le ha gustado. «Fui un niño al que no le gustaban las confrontaciones en la calle, pero a veces tenía que enfrentarme a ese tipo de situaciones y sentía miedo», contó en el programa mencionado en líneas anteriores. Por otro lado, aprovechó para recalcar que, fuera de las competiciones, no se siente cómodo teniendo conflictos con nadie. De esta forma, las artes marciales mixtas han ayudado a forjar un estereotipo que no se ajusta a la realidad. Por suerte, hay personas que sí le conocen muy bien, como es el caso de su madre, Inga Topuria.
Inga concedió una entrevista a Eurosport y dio algunos datos sobre su hijo. Uno de los recuerdos más llamativos tiene que ver con su alimentación. «Desde pequeño era especial. Dejó de tomar leche desde los 4 meses, solo tomaba té», comentó al respecto. También contó que cuando nació pesó cuatro kilos y que siempre tuvo «algo especial». Lo cierto era que tenía entre sus brazos a una estrella de la UFC, aunque el camino hasta llegar al éxito no ha sido nada fácil.
Topuria y su hermano se separaron de sus padres cuando eran solo unos niños. El deportista ha recalcado que nunca se sintió abandonado porque era consciente de que sus progenitores estaban haciendo un esfuerzo para encontrar una nueva oportunidad. Después de muchos esfuerzos, la familia al completo consiguió establecerse en España, concretamente en Alicante. Ilia tenía 15 años y encontró en Climent Club un refugio perfecto para desarrollar su pasión por las artes marciales. Tanto él como su hermano se matricularon en el centro y empezaron a formarse. Su padre, Zaza Topuria, siempre les apoyó e Inga también se mostró de acuerdo en que sus hijos no fuesen a la universidad para apostar por el mundo del deporte. Por suerte, la apuesta dio resultados y tanto Ilia como Aleksandre han hecho carrera en la UFC.