Santiago Abascal con su hijo
El pueblo asturiano de 200 habitantes que ha elegido Santiago Abascal para su veraneo
El líder de Vox regresa con su mujer y sus tres hijos a su rincón favorito de Asturias
Santiago Abascal es un enamorado de la naturaleza salvaje y la montaña. Un verano más y fiel a la tradición, ha regresado a Asturias para disfrutar de unos días de vacaciones. Junto a su mujer Lidia Bedman y sus tres hijos Jimena, Santiago y el pequeño Hernán, se hospedan en una casa en Benia de Onís que el matrimonio ha alquilado durante unas semanas. Se trata de un pequeño pueblo de interior de poco más de 200 habitantes y a 88 kilómetros de Oviedo donde el líder de Vox se ha tomado un respiro del agitado curso político.
Desde allí la familia toma el coche para explorar la amplia oferta de planes que presenta este precioso rincón del norte. Hace apenas una semana, Lidia Bedman compartía varias fotos desde San Antolín, una de las playas más espectaculares del municipio, conocida por su fuerte oleaje y por ser uno de los puntos favoritos de los surfistas que visitan la zona.
«Lo tengo todo. Estoy en la orilla. Ya sabéis que yo, siendo del Mediterráneo, aquí en el norte no me mojo ni los pies. Ellos, en cambio, no necesitan más. Saltan las olas, se ríen, Hernán ya quiere meterse al agua con ropa incluida y Santi va detrás de ellos. El día está gris. Llueve. No hace ese tiempo que todos imaginan para ir a la playa. No siempre hace falta que todo sea perfecto para sentir que no falta nada. Lo tengo todo», escribió Lidia Bedman en sus redes sociales.
Santiago Abascal con su hijo Hernán
Este lunes, Lidia Bedman ha aprovechado para regresar a la Santa Cueva de Covadonga, el mismo lugar que visitó hace dos años para presentar a la Virgen al pequeño Hernán. «Un año después, volvemos a Covadonga, y venimos a dar las gracias».
Lidia Bedman con el pequeño Hernán
Covadonga es un lugar de peregrinación para los católicos que veneran a la Virgen de Covadonga —conocida como La Santina— en la Santa Cueva, así como un punto de partida para los caminantes que recorren los majestuosos Lagos o el cercano Pico Priena. Es también un símbolo histórico: según la tradición, fue en estas montañas donde Don Pelayo y sus tropas iniciaron la Reconquista tras vencer en la Batalla de Covadonga, con ayuda divina.
La leyenda cuenta que la Virgen provocó un desprendimiento de rocas que diezmó al ejército musulmán, lo que dio origen a la mística que envuelve al lugar. En una placa conmemorativa situada en el Monte Auseva, se puede leer: «Aquí renació la España de Cristo».