Nacho Fernández, en una imagen de archivo
Nacho Fernández, de ganarlo todo con el Real Madrid a criar toros de lidia
El deportista español es muy amigo del torero Alejandro Talavante y decidió emprender con él al 50 %
El santuario de 2,5 hectáreas de Morante de la Puebla, con vistas al Guadalquivir y campo de fútbol
El futbolista Nacho Fernández, que actualmente milita en las filas del Al-Qadisiyah FC de la liga saudí y lo ganó todo con el Real Madrid, tiene una faceta distinta al balón y próxima a los ruedos.
El deportista español es muy amigo del torero Alejandro Talavante y decidió emprender al 50 % con el matador de toros una aventura en la cría de toros de lidia. Aunque es el torero extremeño el principal encargado de seleccionar a los animales, ambos son los dueños de El Casar, la finca en la que se encuentra el criadero, en Castilla-La Mancha.
Ganadería de toro de lidia en España
En esta parcela de Guadalajara, Talavante y el exjugador del Real Madrid marcan a sus vacas con el hierro al fuego de La Gineta, dado de alta en la Agrupación Española de Reses Bravas (AERB).
El pequeño tentadero que Talavante tiene en su finca
La explotación ganadera se conoce por el nombre de El Quinto, que cuenta con 10 hectáreas en las que las vacas pastan libremente. Este proyecto está agrupado en la empresa GESTINAFI S.L., una sociedad limitada creada el 9 de septiembre del pasado año 2012, en la que aparecen como dueños el propio Alejandro Talavante y Nacho Fernández. Cuya finalidad es la gestión y explotación comercial de derechos de imagen de deportistas, asesoramiento especializado de instalaciones y servicios deportivos y representación de deportistas.
El campo de fútbol que Talavante tiene en su finca
El propio Talavante fundó su propia ganadería mucho antes de que Nacho entrara en el proyecto. Alejandro adquirió sus vacas y sementales de Núñez del Cuvillo por el año 2010, como ya publicó El Debate, esta ganadería se encuentra en Olivenza (Badajoz) y se conoce como Los Arrifes de Arriba. En esta finca se puede observar también la pasión del torero por el fútbol, pues cuenta con su propio campo.