23 de mayo de 2022

Imagen de los cuerpos de soldados prisioneros de guerra estadounidenses ejecutados por unidades del Waffen-SS en Malmedy 1945

Imagen de los cuerpos de soldados prisioneros de guerra estadounidenses ejecutados por unidades del Waffen-SS en Malmedy 1945

La masacre de Oradour-sur-Glane por las SS en el sur de Francia

El 10 de junio de 1944, pocos días después del desembarco aliado en la playa de Normandía, una unidad de las SS paso por las armas a 642 hombres, mujeres y niños en un pueblecito perdido en la campiña francesa, Oradour-sur-Glane

Wellington visitando el campo de batalla tras los combates de Waterloo, se dice que afirmó «los más parecido a una batalla perdida, lo más triste, es una batalla ganada».
En abril de 1941, la división de las SS Das Reich fue enviada a Polonia para inmediatamente participar en la Operación Barbarroja, la invasión de la Unión Soviética. Los dos tiranos más sanguinarios del siglo XX en Europa, Hitler y Stalin, habían roto su amistad para que comenzase la batalla definitiva que iba a marcar la historia de Europa y del mundo el siguiente medio siglo.
En noviembre de 1941, los soldados de la Das Reich estaban a las afueras de Moscú a 40º bajo cero. No iban de victoria en victoria como en la campaña de Francia del año 40, o como en Yugoslavia o en Grecia. Los rusos luchaban y morían a cientos de miles, pero siempre había más, muchos más. Ni daba ni pedían cuartel. Los heridos rusos eran asesinados sobre la nieve por sus propios camaradas. El Frente Ruso era de una extraordinaria dureza que nada tenía que ver con los combates de Francia y que acentuó la crueldad y el desprecio por la vida en todos sus combatientes.
La Das Reich fue enviaba en noviembre de 1942 a Francia para descansar y reorganizarse. La Francia ocupada era un sitio tranquilo y agradable en el que los soldados de Hitler iban, en cierta manera, de vacaciones. Las mujeres francesas eran hermosas y muchas de ellas no tenían problemas para confraternizar con los alemanes. La guerra en Francia había terminado y solo algunos pocos comunistas y republicanos españoles cometían esporádicamente algún atentado. En Francia la Resistencia no era un problema para los alemanes.
La división Das Reich volvió al Frente Ruso, un infierno que consumían los hombres y los recursos del III Reich como una gigantesca máquina de picar carne. La gran batalla de carros del saliente de Kursk, después del desastre de Stalingrado, en el invierno de 1942 a 1943, dejó ya claro que Alemania no iba a ganar la guerra.
A la Das Reich le cogió en Francia el desembarco de Normandía combatiendo contra la Resistencia, que ahora si se habían convertido en un problema; volaban tramos de vía férrea, empujaban a los oficiales al paso del metro en París y disparaban sobre los alemanes cuando tomaban un café en las terrazas de los Campos Elíseos. En mayo del 44 la Das Reich participó en una acciones antipartisanos en la comarca de los pueblos de Saint-Cére, Bagnac, Lauze, donde causaron varias bajas a los maquis y dónde fusilaron a varios hombres que colaboraban y daban apoyo a la Resistencia.
El jefe de la división era el general Lammerding, un SS partidario de actuar sin piedad contra los franceses desafectos al régimen de Vichy. Su dureza no era bien vista por la Wehrmacht, pero era un SS. A estas alturas de la guerra, la actitud de los alemanes en Francia no tenía nada que ver con la de los primeros tiempos de la ocupación.
Miembros de la Resistencia francesa

Miembros del maquis en La Trésorerie (Wimille) en 1944

Ante del desembarco, el 6 de junio, la Resistencia, siguiendo instrucciones de Londres, incrementó sus acciones, sabotajes y atentados contra las fuerzas alemanas por toda Francia. El 5 de junio el general Lammerding envió un informe al Alto Mando del 58º Cuerpo de Ejército alertando sobre el incremento de las acciones de los partisanos, calificándolos de terroristas, proponiendo una serie de duras medidas represivas para separar a los «criminales» del resto de la población. El 6 y 7 de junio había comenzado la invasión aliada de la Europa de Hitler, el día D.
La fuerzas de la Resistencia atacaron la guarnición alemana del pueblecito de Tulle integrada por soldados del 95º Regimiento de Seguridad, llegando a tomar el control de la población. Con el enemigo en la playa de Normandía, el mando alemán decidió enviar a la Das Reich y a la 189ª División de Infantería para recuperar el control de su retaguardia en la zona Tulle Limoges. Fueron enviados 8.700 hombres, una fuerza muy poderosa.
A Tulle se dirigió un batallón del regimiento SS Der Führer al mando del mayor Heinrich Wulff, que recobró sin muchos problemas el control de la población. Dentro del pueblo encontraron los cadáveres de 39 soldados alemanes, asesinados por los miembros de la Resistencia francesa. La 3ª compañía del 1º batallón del regimiento de las SS Der Führer operaba en el departamento francés del Alto Vienne. Mandaba la unidad el capitán Adolf Diekmann, soldado con gran esperanza en combate a pesar de tener sólo 24 años. Una de las secciones la manda el Obersturmführer Heinz Barth.
El general Lammerding ordenó dar un escarmiento en la población francesa de Tulle. El mayor Kowatsch seleccionó al azar un grupo de franceses. Fueran ejecutados y colgados de balcones, árboles y farolas por toda la ciudad, al tiempo que veinte trabajadores del servicio de guarda raíles eran fusilados y varios cientos más de hombres del pueblo eran deportados a Alemania.
Milicianos realizando una redada, julio de 1944

Milicianos realizando una redada, julio de 1944Bundesarchiv / Wikimedia Commons

El día 10 los SS llegaron al pueblo Oradour a la hora de comer. Formaban una columna compuesta por una decena de vehículos, con tres Opel Blitz y dos semiorugas Sdkfz, 150 hombres, mandados el comandante Diekmann. Los semiorugas tomaron posiciones frente a la iglesia, en la plaza del pueblo, apuntando con sus ametralladoras al Ayuntamiento y a la calle principal. Venían de operar varios días en la comarca de Limoge.
Diekmann ordenó que se concentrase a todos los franceses en la plaza del mercado, mientras sus soldados buscaban depósitos de armas de la Resistencia. Diekmann ordenó seleccionar a treinta rehenes, mientras el alcalde juraba que en el pueblo no había ningún depósito de armas y que eran fieles a Pétain. Separaron a los hombres de las mujeres y los niños, llevándolos a estos hacia la iglesia, mientras los hombres, en medio de la plaza, demudados, se preparaban para lo peor. Cuando las mujeres y niños estaban terminando de entrar en el edificio, explotó una granada fumígena, de humo.
Sello benéfico francés que conmemora el primer aniversario de la destrucción de Oradour-sur-Glane (1945)

Sello benéfico francés que conmemora el primer aniversario de la destrucción de Oradour-sur-Glane (1945)

Al estallar la granada de humo las mujeres y niños se pusieron a gritar y salieron corriendo, entonces soldados que los vigilábamos disparamos sobre ellos. Nadie dio la orden. Al oír el tiroteo, el pelotón que custodiaba a los hombres los ametralló. Diekmann, luego, ordenó que se les dieran el tiro de gracia a todos. Ese día fueron asesinados 642 personas, de los que 245 eran mujeres y 207 niños. Los SS echaron cal viva sobre los cadáveres y luego les prendieron fuego con gasolina, para seguidamente incendiar uno por uno todos los edificios del pueblo. Estuvieron en Oradour-sur-Glane durante casi tres días para luego salir para el frente de Normandía. El olor a carne quemada y el humo de los incendios no hacía muy agradable estar allí.
La mayoría de los SS alemanes que estuvieron en Oradour murieron en combate las semanas siguientes. Solo 65 sobrevivieron, de los cuales solo 21 fueron llevados ante un tribunal en 1953, 14 eran alsacianos. Todos fueron condenados a muerte, pero las protestas populares en Alsacia lograron que fuera amnistiados y puestos en libertad en febrero de 1953. Hubo dos penas de muerte, pero fueron conmutadas por cadenas perpetuas. Fueron puestos en libertad en 1959.
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