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Desembarco del teniente James Cook en Botany Bay

Desembarco del teniente James Cook en Botany Bay

Picotazos de historia

Así fue cómo Australia pasó de colonia penal a nación gracias a la fiebre del oro

Fue gracias al oro, que se encontraba en el subsuelo y a ras de tierra, que Australia dejó de ser una colonia penitenciaria y se empezó a consolidar como país

La primera vez que fueron avistadas sus costas fue durante la navegación de la expedición comandada por Luis Vaz de Torres, que daría nombre al estrecho que separa el continente australiano de la isla de Nueva Guinea. Se le dio nombre en la siguiente, que fue la que llevó Pedro Fernández de Quirós (1609) quien llamó a esa tierra Australia del Espíritu Santo. En ambas expediciones estaba embarcado como capitán de guerra, y llevando sus colores (bandera propia), Diego de Prado y Tovar, a quien debemos los primeros dibujos de las costas australianas y que podemos encontrar en el archivo de Simancas.

Mapa de Australia por Pedro Fernández de Quirós

Mapa de Australia por Pedro Fernández de Quirós

Terminó el siglo XVII con expediciones holandesas que cartografiaron la costa norte, oeste y parte de la costa sur pero sin realizar esfuerzo alguno para poblar el interior de esta extraña tierra. Será después de la guerra de los Siete Años (1756 – 1763) y tras la captura de La Habana y Manila por los ingleses, que estos accedieron a documentación cartográfica desconocida por ellos e iniciaron una serie de viajes de exploración de las nuevas rutas que señalaban los mapas. La más famosa de todas será la del capitán James Cook al mando del HMS Endeavour.

Tras la pérdida de las colonias norteamericana, después de la guerra de independencia de los Estados Unidos (1775 – 1783), Gran Bretaña había perdido el principal destino para sus delincuentes y deportados. Un científico que había acompañado la expedición del capitán Cook señaló la conveniencia de la Terra Australis para tal función.

Para entonces regía en la Gran Bretaña el denominado «Código Sangriento» en el cual se encontraban codificados más de doscientos delitos merecedores de la pena capital. Bajo semejante código penal, una pena de destierro y trabajos forzados en Australia se consideraba una pena leve y caritativa.

Black-eyed Sue y Sweet Poll de Plymouth, Inglaterra, llorando a sus amantes que pronto serán transportados a Botany Bay (publicado en Londres en 1792)

Black-eyed Sue y Sweet Poll de Plymouth, Inglaterra, llorando a sus amantes que pronto serán transportados a Botany Bay (publicado en Londres en 1792)Wikimedia Commons

Los primeros años fueron duros. El 26 de enero de 1788 el capitán Arthur Phillip arribó a Botany Bay al mando de una expedición que transportaba a 78 convictos y fundaron la colonia. Oficialmente, se considera el 8 de febrero cuando fue la proclamación en Sídney pero los «Aussies» celebran el día de Australia el 28 de enero. Entre los soldados, marinería y cautivos, estas mil personas serían los primeros colonos del continente. Piensen además que entre todos esos convictos prácticamente nadie sabía de pesca, agricultura, botánica, carpintería, minería, etc. Cosas que les hubieran sido muy útiles y necesarias.

Otra cosa a señalar es que una pena de deportación, normalmente entre siete y veinte años de trabajos forzados en Australia, equivalía a un destierro a perpetuidad ya que era muy improbable que el reo sobreviviera. En caso de que tal cosa se diera, era prácticamente imposible que pudiera adquirir el dinero necesario para adquirir un pasaje hasta Inglaterra –una suma alta entonces– por lo que se quedaba a vivir en aquel lugar.

También, todos estos individuos arrojados a un entorno completamente desconocido, ignorantes de lo básico para poder sobrevivir en este entorno desconocido, enfrentados a enfermedades, animales e insectos nunca antes vistos –y es que Australia tiene una enorme cantidad de bichos que pueden acabar con un ser humano– estaban bastante vendidos de antemano. Cayeron como chinches. Los que sobrevivieron fueron mejorando, lentamente las condiciones de vida. Las chozas se fueron transformando en casas de madera y, con el tiempo, empezaron a surgir las primeras casas de piedra.

La obra de Alexander Schramm A Scene in South Australia (1850) representa a colonos alemanes con aborígenes

La obra de Alexander Schramm A Scene in South Australia (1850) representa a colonos alemanes con aborígenes

Encontraron muy desconcertantes a los aborígenes: de repente eran muy amigables y cinco minutos después te clavaban una lanza. Para el año 1820 la población en Australia alcanzaba la cifra de 26.000 británicos e irlandeses (acuérdense de la película de John Huston El Hombre Tranquilo, cuando el cura le dice a John Wayne: «Conocí a tu abuelo, murió ahorcado en Australia. Tu padre también fue un buen hombre») y se estaban estableciendo nuevas poblaciones en Australia del Sur, Queensland y Tasmania.

En 1824 se erigió un nuevo establecimiento penal en Moreton Bay, hoy ciudad de Brisbane. En total se calcula que la Gran Bretaña se deshizo de unas 170.000 personas enviándolas al «down under». Por supuesto, la población aborigen no contaba para nada y el cazarlos y matarlos no se consideraba algo delictivo. Estaban muy por debajo de las bestias de granja y los animales del campo.

Esta situación de colonia penal cambió radicalmente a partir de 1851. Hasta hacía poco el ser deportado a Australia se consideraba una desgracia cruel, un destino a evitar. De la noche a la mañana los delincuentes, y gentes de todo tipo, se presentaban ante el juez suplicando ser enviados a Australia. Y cuando esto sucedía, mostraban el más abyecto agradecimiento.

Asentamiento de buscadores de oro durante las fiebres del oro australianas

Asentamiento de buscadores de oro durante las fiebres del oro australianas

Lo mejor que te podía pasar era el ser deportado. Y es que todo el mundo quería ir a Australia. Se considera el año de 1851 como el inicio oficial de la llamada Fiebre del Oro Australiana. Fue gracias al oro, que se encontraba en el subsuelo y a ras de tierra, que Australia dejó de ser una colonia penitenciaria y se empezó a consolidar como país. Para empezar la población dio un salto que superó el millón de individuos (por supuesto, los aborígenes no intervenían en estas estadísticas) en menos de veinte años. En 1830 se calculaba en 300.000 habitantes y en 1860 pasaban del 1.200.000 habitantes. También se multiplicaron los bushrangers –los forajidos, los delincuentes– que asaltaban a los viajeros y mineros, pero eso ya es otro tema.

En 1901, después de dos décadas de lucha administrativa, las seis colonias en que estaba dividido el territorio de Australia (Nueva Gales del Sur, Australia Occidental, Queensland, Australia del Sur, Victoria y Territorio del Norte) se unieron política, económica y legislativamente en una federación. De esta manera, estimados lectores, Australia dejó de ser una colonia penal y dio sus primeros pasos para convertirse en una nación.

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