Pintura rupestre en Altamira (Cantabria)
Un estudio revela que las pinturas de las cuevas de Altamira serían más antiguas de lo que se pensaba
Estos resultados confirman la teoría de que el arte de la cueva de Altamira no fue creado en un solo momento, si no que fueron diferentes generaciones de artistas prehistóricos quienes dejaron su huella en la cueva
Las pinturas rupestres de la cueva de Altamira podrían ser más antiguas de lo que se pensaba, según advierte un estudio publicado en Journal of Archeological Science. Bisontes, caballos, ciervos, manos y misteriosos signos fueron pintados o grabados durante los milenios en los que la cueva de Altamira estuvo habitada. Y aunque fue descubierto hace más de 140 años, «su evolución cronológica aún no está plenamente definida», advierte el equipo internacional de científicos que firma el estudio.
Ahora, los investigadores de China, España, Portugal y otros países adelantan la cronología de varias figuras hasta fechas cercanas a los 33.000 años. Este nuevo dato conecta a los primeros sapiens ibéricos con esta compleja tradición gráfica en la que conviven signos abstractos y figuras naturalistas mucho antes de lo supuesto.
Para ello, los expertos han utilizado técnicas avanzadas de datación para determinar con mayor precisión cuándo fueron creadas. El estudio se ha centrado en las pequeñas costras de carbonato que se forman sobre las pinturas que son similares a las capas de calcita que aparecen en algunas cuevas formando estalactitas y estalagmitas y que actúan como una especie de «cápsula del tiempo», pues su formación puede datarse estableciendo así una edad mínima de las pinturas que cubren.
Localización de las muestras obtenidas en el techo de la Sala de los Polícromos
Datación por series de uranio
Para evitar dañar las pinturas los investigadores han extraído muestras pequeñas de estas costras y después han aplicado un método conocido como datación por series de uranio, que mide la descomposición natural de elementos químicos en las muestras para calcular su antigüedad y que resulta menos invasivo como el radiocarbono, que requiere destruir parte del pigmento.
Tras el proceso, uno de los resultados obtenidos de una muestra tomada cerca de un símbolo en forma de clavo, advierte que tendría una edad mínima de 32.790 años. Esto quiere decir que el símbolo fue creado durante el periodo Auriñaciense, una de las primeras etapas del Paleolítico Superior.
Muestras extraídas para el estudio
Por su parte, las muestras extraídas de pigmentos de caballos pintados en rojo muestran edades mínimas de 22.600 y 32.020 años, sugiriendo que fueron hechas durante el periodo Gravetiense o incluso antes.
Aunque estas fechas coinciden con estudios previos, esta es la primera vez que se han obtenido en un laboratorio independiente, reforzando su validez. Por otro lado, el equipo también corrigió algunos posibles errores causados por impurezas en las muestras.
Así, estos resultados confirman la teoría de que el arte de la cueva de Altamira no fue creado en un solo momento, si no que fueron diferentes generaciones de artistas prehistóricos quienes dejaron su huella en la cueva con los primeros símbolos abstractos hasta las famosas pinturas de animales policromados del Magdaleniense (hace unos 14.000 años).
Signo en trazo negro en Altamira
El estudio también detalla que coexistieron en la cueva, desde etapas muy antiguas, figuras realistas (como los caballos rojos) y símbolos abstractos: «Ambos estilos convivieron desde los inicios del Paleolítico Superior», afirma el estudio, lo que contradice la antigua teoría de que el arte figurativo surgió después de las representaciones simbólicas.
«Los resultados confirman que el método es fiable y que las fechas publicadas anteriormente eran correctas», explica el equipo. El estudio no solo ha sido crucial para Altamira, sino que puede servir para otros sitios de arte rupestre en el mundo para poder estudiar las pinturas sin dañarlas.