Detalle de sepulturas en plano de 1741 de la Mezquita-Catedral de Córdoba
Investigadores confirman que la mezquita de Córdoba fue un gran cementerio en el siglo XVIII
Gracias a una ortofoto de alta resolución de alta resolución, los expertos han podido descifrar la leyenda del plano, además de «clasificar y comprender por primera vez la copiosa información representada»
Aunque la Mezquita-Catedral de Córdoba, uno de los monumentos más importantes de España con siglos de antigüedad, está ampliamente estudiada; los arqueólogos todavía siguen realizando hallazgos que arrojan nuevos datos sobre su historia.
Un reciente estudio realizado por los profesores Juan Cantizani Oliva (Universidad de Córdoba) y Antonio Gámiz Gordo (Universidad de Sevilla) ha demostrado la veracidad de un plano anónimo de la Mezquita-Catedral de Córdoba datado de 1741 en el que se presentan sepulturas y criptas, lo que sugiere que el templo fue usado como un cementerio.
Junto al profesor Juan Francisco Reinoso Gordo de la Universidad de Granada, los investigadores analizaron con detalle el plano en 2023. En aquella ocasión comprobaron que se trataba del primer plano científico del emblemático edificio, hoy conservado en el Archivo de la Catedral de Córdoba, y destacaron su «gran precisión e importancia documental».
Ahora, gracias a una ortofoto de alta resolución de alta resolución, los expertos han podido descifrar la leyenda del plano, además de «clasificar y comprender por primera vez la copiosa información representada», según indica un comunicado de la Universidad de Sevilla.
«Un rótulo de gran tamaño con la palabra ‘SEPULTURAS’ confirmaría el motivo primordial de este documento gráfico. Se ha comprobado que fueron representadas 1.085 sepulturas más 52 criptas en capillas u otros lugares, ocupando una superficie muy significativa de la planta del monumento», detalla el comunicado.
Una vez confirmada la autenticidad del plano y, ahora, tras descifrar la mayoría de las inscripciones que contiene, los investigadores han podido establecer que el edificio funcionó como un vasto cementerio hasta la promulgación de la Real Cédula de Carlos III en 1787, que prohibía los enterramientos masivos en los templos españoles y promovía nuevos espacios funerarios a las afueras de las ciudades.
Estos descubrimientos añaden una nueva dimensión a la ya compleja carga cultural, histórica y arquitectónica que rodea a la Mezquita-Catedral de Córdoba. Con la intención de facilitar la comprensión de este aspecto poco conocido del monumento y de recuperar del olvido su función funeraria, el equipo de especialistas ha diseñado una representación hipotética del subsuelo del templo, en la que se reflejan las sepulturas del siglo XVIII.