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La Piedra de Rosetta expuesta en el Museo Británico de LondresAFP

Egipto intensifica su campaña para recuperar la Piedra de Rosetta y el busto de Nefertiti

«Siempre vamos a reclamar las antigüedades que salieron de Egipto de una forma legalmente dudosa», dijo el ministro de Turismo y Antigüedades de Egipto, Sherif Fathy en el marco de la Feria Internacional de Turismo (Fitur)

Tres meses después de la apertura del majestuoso Gran Museo Egipcio (GEM), ubicado a escasa distancia de las pirámides de Guiza, el Ejecutivo egipcio mantiene su empeño en recuperar algunas de las piezas arqueológicas más emblemáticas que se encuentran actualmente en colecciones museísticas de Europa y Estados Unidos. A pesar del nuevo complejo, considerado el mayor recinto cultural dedicado a una sola civilización, muchas joyas del patrimonio egipcio siguen en el extranjero, y las autoridades trabajan activamente para que regresen a su lugar de origen.

«Tarde o temprano, creo que llegaremos a acuerdos (para recuperar) algunas de ellas», afirmó el ministro de Turismo y Antigüedades de Egipto, Sherif Fathy, durante una entrevista concedida a la Agencia EFE en el marco de la Feria Internacional de Turismo (Fitur), que se celebra esta semana en Madrid.

Entre los objetos más codiciados por las autoridades egipcias se encuentran la Piedra de Rosetta, uno de los principales reclamos del Museo Británico de Londres, y el busto de la reina Nefertiti, conservado en el Neues Museum de Berlín. Asimismo, otros destacados fragmentos de la historia faraónica siguen siendo exhibidos en instituciones como el Louvre de París y el Metropolitan Museum of Art de Nueva York, atrayendo cada año a millones de visitantes.

Visitantes contemplando el Busto de Nefertiti en Berlín, en el año 1963Bundesarchiv

El ministro Fathy subrayó el valor simbólico y cultural que tendría incorporar estos objetos a la colección del GEM, donde ya se expone, entre otros tesoros, el ajuar completo de Tutankamón. «Siempre vamos a reclamar las antigüedades que salieron de Egipto de una forma legalmente dudosa», puntualizó, haciendo referencia a piezas cuya salida del país se produjo en un contexto normativo menos estricto o directamente ambiguo.

Fathy precisó que existe una diferencia entre los objetos que abandonaron Egipto antes de que existiese una legislación que protegiera el patrimonio arqueológico y aquellos cuyo traslado tuvo lugar una vez promulgadas las primeras leyes de conservación. Algunas piezas, explicó, fueron cedidas en virtud de acuerdos entre las autoridades egipcias y quienes las sacaron del país, un matiz que condiciona su posible restitución.

La legislación egipcia en esta materia comenzó a tomar forma en 1835, cuando se promulgó la primera norma que prohibía la exportación de antigüedades. Posteriormente, en 1874, se estableció que todo hallazgo arqueológico pasaría a ser propiedad del Estado. Estas bases legales fueron fortalecidas en 1983, con una ley de antigüedades que refuerza el marco jurídico vigente.

Entre las piezas más emblemáticas se encuentra la Piedra de Rosetta, descubierta en 1799 por una expedición francesa y transferida a manos británicas en 1801 como parte de un botín de guerra, lo que la sitúa técnicamente fuera del marco legal aludido por el ministro. No obstante, continúa siendo una de las principales reivindicaciones de los expertos egipcios. Otro caso similar es el del Zodiaco de Dendera, extraído con dinamita por franceses en 1821 y hoy expuesto en el Louvre. Por su parte, el busto de Nefertiti fue hallado por una expedición alemana en 1912, ya bajo una legislación egipcia más clara.

Grabado del siglo XIX del zodiaco de Dendera

El célebre arqueólogo Zahi Hawass ha encabezado durante décadas la campaña por la devolución de estas tres piezas. Aunque su estilo combativo es conocido, el Gobierno prefiere adoptar una estrategia más diplomática, recurriendo a vías bilaterales discretas. «No hablamos públicamente de estas cosas, lo hacemos por canales bilaterales, porque son asuntos delicados que implican a instituciones y países con los que tenemos muy buenas relaciones», matizó Fathy.

El ministro evitó hacer previsiones sobre el retorno de piezas concretas, señalando que estos procesos están sujetos a las circunstancias políticas y diplomáticas globales, así como a la disposición de los países involucrados a cooperar.

Cabe recordar que Egipto ha logrado avances significativos en esta materia. En 2021, tras cinco años de negociaciones, se consiguió recuperar unas 5.000 antigüedades que se encontraban en el Museo de la Biblia de Washington, un éxito que demuestra que, aunque los procesos son complejos y prolongados, pueden llegar a buen puerto.