12 de agosto de 2022

Imagen del ex primer ministro de Japón Shinzo Abe

Imagen del ex primer ministro de Japón Shinzo Abe

Vida y muerte de un estadista japonés

Sus gobiernos no estuvieron exentos de polémica

Shinzō Abe (1954- 2022) fue un político japonés, presidente del Partido Liberal Democrático (PLD o Jiminto) y primer ministro. Era nieto e hijo de políticos. Su abuelo materno, Nobusuke Kishi, fue condenado por criminal de guerra.
Estudió Ciencias Políticas en las Universidades de Seikei y de California del Sur.
En 1979 Abe comenzó a trabajar en Kobe Steel. En 1982 pasó a funciones políticas. En 1991 fue elegido diputado y tuvo diversos cargos públicos. En 2003, era ya secretario general del PLD. En 2005 fue secretario jefe del Gabinete y, en 2006, presidente del PLD. Primer ministro de Japón de 2006 a 2007 y desde 2012 hasta 2020, fue el jefe de Gobierno más joven desde 1941 y el primero nacido tras la Segunda Guerra Mundial.

Ideología

Abe era un nacionalista liberal y conservador. Fue miembro de Nippon Kaigi, lobby dedicado a promover la educación patriótica, la reforma constitucional e interpretar en clave nacionalista el Sintoísmo.
El 4 de agosto del 2006, Shinzō Abe visitó el Santuario Yasukuni, donde se honra a los héroes japoneses caídos. Muchos gobiernos expresaron su malestar por estar enterrados allí criminales de guerra. Abe dijo que las visitas a Yasukuni son un asunto interno. No era el único, había más de 150 diputados de varios partidos.
Fue crítico con «la excesiva educación sexual y la educación sin diferenciación de género». Se opuso a la reforma legal para permitir a la mujer ascender al Trono del Crisantemo como emperatriz. Aun así, impulsó una mayor presencia de las mujeres en cargos de importancia, tanto en su Partido como en sus gobiernos.
Sus tres objetivos iniciales fueron: suprimir las restricciones constitucionales al Ejército, mejorar las relaciones con sus vecinos y equilibrar el presupuesto, no subiendo impuestos sino recortando el gasto. Esto último cambiaría durante sus mandatos.

Política exterior

Tokio buscó contener a China y responder a las amenazas de Pyongyang.
Shinzō Abe visitó con frecuencia a sus vecinos, como Vietnam, Tailandia, Indonesia…, buscando relaciones que «van en favor de los intereses nacionales de Japón». En 2013, desde Yakarta, presentó la Doctrina Abe, calificando la alianza con EE. UU. como «vital».
En 2015, Abe, el primer ministro chino Li Keqiang y la presidenta surcoreana Park Geun Hye anunciaron en Seúl la «restauración completa» de los lazos, impulsando un tratado de libre comercio. Poco después se reencontraron en el marco de la X Cumbre del G20 en Turquía.
Visitó al presidente Putin, la primera visita oficial desde 2003, y se reunieron nuevamente en la VIII Cumbre del G20 en San Petersburgo. Allí Abe conoció al presidente chino Xi Jinping. En un nuevo encuentro multilateral entre Abe y Xi Jinping en Pekín ambos dirigentes no congeniaron. Abe tenía buenas relaciones con Taiwán. Seis meses después, en Yakarta, en la Cumbre Asiático-Africana, su reunión fue más cordial pero sin frutos.
Cuando visitó a Obama, en la Casa Blanca, Abe dijo a los congresistas estadounidenses: «En nombre de Japón y el pueblo japonés, ofrezco con profundo respeto mis eternas condolencias por las almas de todos los americanos perdidos en la Segunda Guerra Mundial».
En 2015 aprovechando los aniversarios de la rendición de 1945 cerró con Seúl las viejas heridas por el asunto de las esclavas sexuales del ejército imperial pagando a las víctimas coreanas vivas mil millones de yenes en un fondo de compensación gestionado por el Gobierno surcoreano.

Defensa

Abe revisó el artículo 9 de la Constitución japonesa para poder proyectar el poder militar nipón. Con la aprobación parlamentaria de la reforma, el 16 de julio de 2015, sus Fuerzas Armadas quedaban facultadas para intervenir en acciones de guerra más allá de Japón.
Abe incrementó el presupuesto militar e inició un programa de rearme, entre 2014 y 2019, elevando un 2,6% los gastos en defensa del anterior quinquenio.
Pyongyang, en 2013 detonó su tercer ingenio atómico en siete años. Tokio desplegó sistemas antimisiles, sumados a los interceptores navales en el mar del Japón. Corea del Norte lanzó misiles que cayeron al oeste de las costas niponas cerca de Hokkaido. El dictador Kim Jong Un, en 2017, amenazó con «hundir» las islas del sol naciente.
Con China tiene Japón una disputa por la soberanía de las islas Senkaku, incluidas dentro del Tratado de Seguridad entre Washington y Tokio. También mantiene un contencioso con Moscú en torno a las cuatro islas Kuriles del Sur, cuya soberanía rusa no reconoce Japón, ni EE.UU. ni la UE.
Por otro lado, el 6 de agosto de 2014, en el septuagésimo aniversario del bombardeo de Hiroshima, Abe anunció la presentación ante la ONU de una propuesta para la eliminación de las armas nucleares en todo el mundo.

Economía

Las políticas económicas de Abe, apodadas Abenomics, inicialmente buscaban la relajación monetaria, el estímulo fiscal y reformas estructurales. Ante la detracción del consumo y la fortaleza del yen, perjudicial para las exportaciones, el Banco de Japón apostó por una política monetaria, con tipos de interés cero y compras de bonos, añadiendo Abe medidas keynesianas para estimular la demanda. Era un giro de 180 grados respecto a la austeridad anterior. El objetivo era crear empleos, incrementar salarios, fomentar el consumo y conseguir un crecimiento anual del PIB del 2%. Los precios remontaron, la subida del impuesto al consumo, del 5% al 8%, desincentivó las compras y las inversiones empresariales, aunque Abe bajó el impuesto de sociedades.
La necesidad de energía, pese al siniestro de la central nuclear de Fukushima en 2011, llevó al Gobierno, en 2014, a fomentar la generación nuclear de electricidad, sin abandonar el discurso de las energías renovables y no contaminantes.

Revisionismo y soberanía

Abe apoyó a la Sociedad Japonesa para la Reforma de los Libros de Texto de Historia, que exalta las victorias niponas. Señaló que la escuela debe contribuir a la conciencia nacional. Shinzō Abe dijo: «No es competencia del gobierno decidir cómo definir la última Guerra Mundial». En el Parlamento, añadió: «La definición de lo que supone una invasión todavía ha de ser determinada por el mundo académico y la comunidad internacional». Además, el Gobierno tenía a punto una reforma educativa para fomentar el patriotismo en el colegio.
Shinzō Abe, en su libro Hacia una nación hermosa, aduce que los criminales de guerra no fueron tales bajo la óptica nipona. Dijo al diario Sankei Shimbun que el Gobierno deseaba «mirar al futuro», y consideraba retractarse de las anteriores disculpas por los crímenes japoneses en Asia entre 1910 y 1945.
Abe declaró el Día de la Restauración de la Soberanía para conmemorar el final de la ocupación estadounidense el 28 de abril de 1952. También elaboraba enmiendas a la Constitución impuesta por la ocupación estadounidense en 1947.
Sus gobiernos no estuvieron exentos de polémica, especialmente por las dimisiones relacionadas con la corrupción. Con todo, en las elecciones de 2014 sólo perdió tres escaños en la Dieta. En 2020, Abe dimite por problemas de salud.
Y vuelve a retornar a la actividad política en apoyo a los candidatos de su partido. Todo eso terminó cuando Tetsuya Yamagami, exsoldado de la Armada nipona, disparó con un arma casera a Abe el ocho de julio de este año. Las banderas de EE. UU. también ondean hoy a media asta.
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