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Balas, en una imagen de archivo

Balas, en una imagen de archivoPexels

Así son las nuevas «balas hipersónicas» de China: rompen los huesos y funden la piel sin tocarla

Este tipo de munición, que China ya ha probado con animales vivos, alcanza hasta 11 veces la velocidad del sonido

Las armas hipersónicas podrían ser el futuro de la guerra, y China no pierde la oportunidad de liderar su desarrollo. El último producto que obsesiona al gigante asiático son las balas hipersónicas, caracterizadas por la potencia de su onda expansiva, y su capacidad de destrucción.

Un centro médico en la región de Chongqing, del sureste chino, llevó a cabo una serie de experimentos para investigar el potencial de este tipo de municiones. Sedaron a un grupo de cerdos, y les dispararon con balas hipersónicas de cinco milímetros. Los diminutos pero poderosos proyectiles alcanzaron velocidades de hasta 4.000 metros por segundo, es decir: más de once veces la velocidad del sonido.

Los disparos en sí no mataron inmediatamente a los animales, porque no penetraron la piel y la carne como lo hacen las municiones tradicionales. Sin embargo, su efecto fue letal y destructor: el impacto de las balas hipersónicas sembró heridas como cráteres sobre la piel de los cerdos inertes.

La onda expansiva de cada bala «causó daños a muchos órganos. Sobre todo, provocó fracturas de huesos y desangramiento del intestino, de la vejiga, de los pulmones, y del cerebro», compartió el equipo a cargo de la investigación, perteneciente al Departamento de Evaluación de Bioefectos de las Armas, en Chongqing.

Tras el experimento, los cerdos fueron sacrificados. Las autopsias revelaron que las balas habían entrado en sus muslos a velocidades de entre 1.000 y 3.000 metros por segundo. Sin embargo, «cuando alcanza la velocidad de 4.000 metros por segundo, la bala no logra penetrar en la carne, y crea en su lugar un gran cráter, una herida en el lugar del impacto», explicó el equipo de Chongqing.

A esas velocidades tan altas, la bala se acerca al punto de fusión.

«Parece que el proyectil está en llamas cuando impacta contra la piel del cerdo, lo que sugiere que el metal lleva muchísima fuerza, y se funde y rompe a tan altas temperaturas», agregó el comunicado a través del cual el equipo compartió los resultados de su investigación.

Desarrollo más ambicioso

Los experimentos no han hecho más que empezar. En esta primera prueba, los investigadores dispararon a los muslos de los cerdos, pero en ensayos futuros, observarán los efectos de las balas hipersónicas «en las cabezas, abdómenes, pechos, y otras partes del cuerpo con estructuras más complejas», según los encargados del experimento.

Por su parte, la empresa de defensa rusa Lobaev Arms ya anunció en 2019 que estaba desarrollando un rifle hipersónico, cuyas balas alcanzaban velocidades de Mach 6, es decir: seis veces la velocidad del sonido.

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