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27 de febrero de 2024

Réplica tanque ucraniano

Señuelo de un carro de combate fabricado por Inflactech DecoysInflactech Decoys

386 días de guerra en Ucrania

Ucrania logró engañar a Rusia con señuelos de HIMARS y tanques hinchables

El Ejército ruso habría destruido cientos de señuelos creyendo que eran unidades de artillería y carros de combate reales

Poco después de que llegaran a Ucrania los primeros sistemas de misiles de largo alcance HIMARS, Rusia anunció que sus fuerzas armadas habían logrado destruir 100 de aquellos sistemas.
La afirmación provocó hilaridad entre el gobierno y alto mando ucraniano, así como en sus aliados occidentales. En aquel momento –estamos hablando del mes de noviembre de 2022– el Ejército ucraniano solo había recibido 16 unidades HIMARS, y todas seguían operativas sin daño alguno.
El anuncio de los supuestos 100 HIMARS destruidos se atribuyó a una burda estrategia de propaganda y desinformación rusa, no muy acertada, que se replicaría meses después: hace unas semanas, organismos de propaganda del Kremlin anunciaron que el Ejército había logrado destruir los primeros carros de combate Leopard 2 entregados por los países de la OTAN a Ucrania.
¿Cuál es el problema? Que por el momento el Ejército ucraniano no ha recibido ni uno solo de los Leopard prometidos. Se espera que los primeros puedan llegar a lo largo del mes de mayo, tal vez más tarde.
Sin embargo, estas extrañas afirmaciones rusas de material destruido que, en realidad, no existe, podría no ser una operación de propaganda, sino fruto de un viejo, pero audaz, truco de engaño puesto en marcha por el Ejército ucraniano.
Según ha señalado la agencia Reuters, el Ejército ucraniano estaría empleando en el frente piezas de artillería, tanques y sistemas de misiles hinchables como señuelos para agotar las municiones rusas.
Estas réplicas del material militar, obviamente, no tienen capacidad letal, pero su gran realismo los hace indistinguibles desde el aire de los verdaderos tanques, obuses o HIMARS.
La estratagema no es nueva. Durante la Segunda Guerra Mundial ambos bandos han empleado señuelos de armamento pesado real para engañar al enemigo.
Rusia se ha dado cuenta del engaño, aunque demasiado tarde, y aún no ha encontrado el modo de distinguir de forma efectiva un carro de combate real de uno hinchable, y es que las réplicas están tan bien hechas que incluso cuentan con un sistema que emite calor en el mismo punto donde lo emitiría el real.
Según Reuters, la guerra de Ucrania ha hecho que el negocio de las réplicas hinchables de armamento real esté en auge.
La empresa checa Inflactech Decoys se ha convertido en la compañía de referencia en el sector. Aunque sus directivos niegan que estén proveyendo al Ejército ucraniano, reconocieron que están abiertos a establecer lazos comerciales con Kiev.
El presidente de la compañía, Vojtech Fresser, se refirió a Ucrania como «país socio» y mostró su disponibilidad a ayudarles enviando los «señuelos inflables Inflatech».
El presidente de la compañía aseguró que ya venden señuelos –pensados inicialmente para ser utilizados en ejercicios militares– a varios países de la OTAN, que no quiso revelar.
En sus declaraciones a Reuters reconoció que la compañía estaba diseñada para fabricar castillos hinchables para niños y que preferiría seguir centrado en ese negocio, «pero para ello, primero tenemos que garantizarles un mundo seguro».
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