Padre de un rehén de Hamás
El padre de un soldado capturado por Hamás: «Si el Ejército entra con infantería en Gaza no saldrá con vida»
La vida de Alex Sherman, originario de Argentina y más de cinco décadas en Israel, se paralizó el 7 de octubre cuando su hijo, Ron Sherman, soldado de 19 años que realizaba el servicio militar obligatorio, fue capturado por milicianos de Hamás en una instalación militar que coordina la actividad comercial con Gaza.
Pese a que el Gobierno israelí no se ha pronunciado sobre la suerte que corrió su hijo, Sherman se aferra a la esperanza de que siga con vida, ya que horas después del asalto a la base donde se encontraba, la organización terrorista emitió un vídeo en redes en el que aparecía vivo junto a otros jóvenes retenidos.
En una entrevista con El Debate, el progenitor teme que si las fuerzas de infantería israelíes llevan a cabo una incursión terrestre en la franja palestina las posibilidades de recuperar a su hijo con vida se esfumen. Al mismo tiempo, reconoce que las imágenes de madres e hijos palestinos víctimas de los bombardeos suponen «un gran fracaso» para Israel. Este es su testimonio, que ha sido editado por motivos de claridad.
–Cuéntanos, ¿cómo empezó todo?
–«El sábado 7 de octubre a las 6:30 de la mañana nos llamó por teléfono muy alarmado y empezó a contarnos las explosiones, los tiroteos y los gritos en árabe. Nos contó que había terroristas en la base y al final empezó a escribirnos por Whatsapp: Ya están al lado de la puerta, no puedo hablar más, es el final, estoy terminado, los quiero mucho».
«Y así terminó la conversación. Se desconectó el teléfono. En ese momento nos quedamos petrificados de terror, no sabíamos lo que estaba pasando, pensábamos que ya no teníamos más a nuestro hijo».
«Después de cuatro o cinco horas, recibimos un vídeo por las redes sociales en el cual se ve el ataque a la base y a mi hijo vivo y cómo se lo llevan, vestido con una camiseta y pantalón corto. Se lo ve con otros dos muchachos que estaban con él. Vivo pero maltratado, se lo llevan a la fuerza, pero por lo menos vivo. Una cara de pánico que me parte el alma verlo, pero vivo».
«Nuestro Gobierno hasta hoy día no nos dice absolutamente nada, no saben qué está pasando con él».
–Ya imagino que son momentos de incertidumbre total. ¿Qué se te pasa por la cabeza?
–«Mi lógica me dice que él es valioso para ellos para después negociar, así que tengo la esperanza de que todavía lo mantienen bien cuidado con vida. Mi hijo es asmático, no puede estar en un sótano sin el inhalador y la Cruz Roja no llega a él, así que no sé qué está pasando, si puede respirar bien».
«Es una tragedia, pero yo estoy en una situación un poco mejor que otros padres que no saben siquiera si (sus hijos) están vivos. Así que me agarro a ese vídeo como si fuera una prueba de que a él se lo llevaron vivo y que me lo devuelven vivo también».
–¿Eres de Argentina, tu hijo también es argentino?
–«Nací en Argentina (Buenos Aires), tengo nacionalidad argentina y mi hijo Ron también es argentino, aunque nació aquí (Israel). El presidente argentino (Alberto Fernández) habló con nosotros, con todos los familiares de los secuestrados argentinos, que hay unos cuantos, y nos prometió hacer lo que pueda para tratar de ayudar a que salgan. Nos dio su palabra y se conmovió cuando habló con nosotros».
–¿Cómo vives el enfoque que está adoptando el Gobierno israelí para recuperar a los capturados en Gaza?
–«Estoy partido en dos: por una parte, como padre de un soldado, que esté en un túnel cautivado, no me preocupa nada que (las tropas israelíes) no entren en Gaza. Que negocien para sacar a mi hijo, eso es lo que yo pido, que lo traigan a casa vivo».
«Pero como ciudadano israelí entiendo que nuestro país no puede permitir que ningún grupo terrorista como Hamás siga controlando Gaza. Hay que tomar medidas, hay que entrar y neutralizarlos de alguna manera, porque no se puede seguir así».
«Yo entiendo que si mi Ejército va a entrar a Gaza con infantería, no creo que puedan sacar a mi hijo con vida a la fuerza. Lamentablemente, esto no es una película de Hollywood, así que estoy muy angustiado por él».
–¿Tienes más hijos?, ¿dónde vivís?
–«Vivimos en el sur de Israel, en Lehavim, al norte de Beersheba. Soy padre de Dan y Eden, de 17 y 15 años, se pueden imaginar en qué situación anímica están ellos».
«Soy médico veterinario y mi mujer también. Ahora estoy en el trabajo porque trato de mantener cierta rutina de vida, pero me cuesta mucho, me mantengo ocupado. La mayor parte del día la mantengo con entrevistas. Espero hacer presión internacional para que la gente pregunte qué pasa con mi hijo».
«Conforme pasa el tiempo y continúan los bombardeos de mi Ejército van a ver imágenes de chicos heridos y muertos en Gaza, mujeres. Para nosotros es muy difícil también ver esas fotos y la gente va a empezar a pensar distinto. Se van a olvidad de que hace 15 días masacraron a mi pueblo».
«La gente en España y en todo el mundo tiene que entender que lo que estamos haciendo ahora no queremos hacerlo. No queremos que ningún niño resulte herido, para nosotros ver a un niño herido y una madre muerta es un gran fracaso, no es nuestra meta. Para ellos, ver a un chico degollado es el éxito, esa es la meta de ellos. Que no estemos como judíos aquí».
–El Gobierno de Israel enfrenta un serio dilema porque, por un lado, oficialmente no negocia con terroristas, aunque se sabe que a lo largo de la historia ha negociado en múltiples ocasiones, y para ello es fundamental la discreción. ¿Os consta que en algún momento estén tratando de abrir un canal de negociación?
–«No me han limitado para que no haga entrevistas. Al contrario, soy una especie de embajador de mi país y estoy hablando por mi país y es importante. El Gobierno no nos abandonó, de hecho tiene dos metas: la primera, que Hamás deje de controlar Gaza, y la segunda, que todos los rehenes vuelvan a casa».
«No se olviden, ahí hay mujeres, chicos sin madres, gente adulta enferma, es un desastre. Pero como padre tengo esa angustia de cómo lo van a hacer. Estoy seguro de que están tratando de negociar, de contactar a Hamás. Hay otros países que están involucrados, está Qatar, Egipto, Turquía, espero que algo suceda».
«La presión internacional, el Ejército que está bombardeando, la situación humanitaria que está mal ahí (Gaza), espero que todo presione al Hamás para que se sienta acorralado y que necesita empezar a aflojar y hablar».
El Ejército de Israel informó que de las familias de 203 secuestrados por Hamás, 7O ya han sido notificadas, entre los que se cuentan 30 menores de 18 años y bebés, y entre una decena y una veintena de adultos mayores de 60 años. El número de desaparecidos en el ataque podría aumentar, ya que entre 100 y 200 personas aún se encuentran en esta situación, según la Portavocía militar.