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16 de junio de 2024

El presidente de EE.UU. Joe Biden durante la rueda de prensa

El presidente de EE.UU. Joe Biden durante la rueda de prensaAFP

La solicitud del fiscal del CPI de una orden de arresto contra Netanyahu divide a Macron y a Biden

La Corte Penal Internacional deberá estudiar la solicitud del fiscal Karim Khan antes de emitir la orden de detención, o descartarla

La decisión del fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) Karim Khan de solicitar la emisión de órdenes de arresto contra el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, y su ministro de Defensa, Yoav Gallant, junto con tres líderes terroristas de Hamás, entre ellos el líder de su rama militar, Yahya Sinwar, ha causado una profunda división entre los aliados de Israel.

Tras la solicitud del fiscal, serán ahora los jueces del CPI quienes estudien todo el material presentado y decidan, finalmente, si emiten o no la orden.

Mientras el gobierno francés de Emmanuel Macron ha expresado que apoyará al fiscal del CPI en su solicitud, el presidente de Estados Unidos ha respaldado sin dudas a Netanyahu y declaró que la decisión de la Corte es «vergonzosa».

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, consideró «escandalosa» la orden de arresto pedida por el fiscal de la Corte Penal Internacional, Karim Khan, contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y su ministro de Defensa Yoav Gallant, y aseveró que «Israel y Hamás no son equiparables».

«Seré claro: no importa qué insinúe el fiscal, Israel y Hamás no son equiparables de ninguna manera», sostuvo Biden en un comunicado.

Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, ha tachado de «vergonzosas» las peticiones de arresto y explicó que esta decisión «podría amenazar» los diálogos para un cese el fuego. «Rechazamos la equivalencia que hace el fiscal entre Israel y Hamás. Es vergonzoso», apuntó el alto diplomático estadounidense en un comunicado.

El jefe de la diplomacia estadounidense afirmó que «Hamás es una brutal organización terrorista» que el pasado 7 de octubre «llevó a cabo la peor masacre desde el Holocausto y que todavía mantiene como rehenes a decenas de personas».

Asimismo, Blinken opinó que la CPI «no tiene jurisdicción sobre este asunto» y denunció que hay «cuestiones procesales profundamente preocupantes» en la investigación.

Según el secretario de Estado, el Gobierno israelí «estaba dispuesto a cooperar» a pesar de que Israel no forma parte del tribunal e incluso estaba prevista una visita del fiscal general de la CPI al Estado judío la semana que viene.

Sin embargo, prosiguió Blinken, un equipo del fiscal canceló por sorpresa un viaje a Israel previsto este lunes para preparar la visita del fiscal al mismo tiempo en que Khan aparecía en televisión para anunciar los cargos.

«Estas y otras circunstancias ponen en duda la legitimidad y credibilidad de esta investigación», opinó.

Las autoridades israelíes, así como los líderes del grupo islamista palestino, se mostraron este lunes indignados por la petición de Karim Khan.

Francia, por su parte, y por medio de su ministro de Exteriores, afirmó que «apoya a la Corte penal Internacional, su independencia y la lucha contra la impunidad en todas las situaciones».

Mediante un comunicado, el ministerio de Exteriores francés denunció, por un lado, las «masacres antisemitas» perpetradas por Hamás y, por otro, expresó su confianza en que el CPI estudiará el caso de Netanyahu y Gallant antes de emitir las órdenes, si es que llegan a emitirse.

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