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El primer ministro francés, François Bayrou

El primer ministro francés, François BayrouAFP

Bayrou enfrentará una moción de censura tras aprobar los presupuestos sin mayoría parlamentaria

La moción de censura se votará el miércoles, pero tiene pocas probabilidades de prosperar después de que Bayrou garantizara el apoyo socialista

François Bayrou ha jugado con fuego, pero no se va a quemar. El primer ministro francés, ante la falta de apoyos parlamentarios para sacar adelante los presupuestos, ha utilizado no una sino hasta dos veces el artículo 49.3 de la Constitución, que permite aprobarlos mediante decretazo. Lo ha utilizado para sacar adelante el proyecto de presupuesto del Estado y también el proyecto de presupuesto de la Seguridad Social. Lo ha hecho a sabiendas que el anterior primer ministro, Michel Barnier, cayó vía moción de censura cuando se atrevió a hacer esto mismo. Y, sin embargo, pese a todo esto, la moción de censura que presentarán contra Bayrou este miércoles no tiene pinta de salir adelante.

Esto es así debido a la fractura en la coalición de izquierdas francesa que se dio a mediados de enero, cuando los socialistas no apoyaron una moción de censura que presentó la extrema izquierda y se desmarcaron del Nuevo Frente Popular. Desde entonces, Bayrou ha sido consciente que garantizar el apoyo de esos 66 diputados socialistas era su única vía para la supervivencia. Un apoyo que casi pierde cuando, en una entrevista, unos comentarios sobre la inmigración que asola a Francia le garantizaron feroces críticas del Partido Socialista, dejando al Gobierno al borde del abismo.

Sin embargo, las fieras negociaciones que se han llevado a cabo este fin de semana, con el primer ministro realizando varias concesiones al partido izquierdista, han garantizado finalmente su apoyo. Así quedó claro cuando, a primera hora de la tarde, antes de que se votara el texto presupuestario, los socialistas ya anunciaron que se abstendrían de votar una moción de censura contra Bayrou.

«El momento de la verdad»

«Estamos en el momento de la verdad. Estamos en la semana de la verdad y de la responsabilidad», comenzó François Bayrou su intervención en la Asamblea Nacional. «Ningún país puede vivir sin un presupuesto. Y Francia menos que cualquier otro. Por primera vez desde la fundación de la V República, desde hace casi 70 años, nuestro país sigue sin presupuesto en febrero, lo que afecta a la imagen de Francia, gran democracia, pilar de la Unión Europea. La producción está paralizada en muchas zonas. Piensen en los agricultores, la construcción, la inversión. Piensen en los hogares a los que les van a embargar las tasas impositivas cuando hasta ahora estaban exentos», añadió el primer ministro, justificando su uso de la Constitución para sacar adelante los presupuestos.

Bayrou tras finalizar su intervención en la Asamblea Nacional

Bayrou tras finalizar su intervención en la Asamblea NacionalAFP

«Francia tendrá su presupuesto, tendrá sus presupuestos, que serán una señal de responsabilidad, de estabilidad dirigida a los primeros interesados, a los que están justamente preocupados por nuestros conciudadanos. Por eso, señores diputados, tengo el honor de comprometer, en virtud del artículo 49, apartado 3, de la Constitución, la responsabilidad del Gobierno sobre el texto de la comisión mixta, completado con enmiendas técnicas y de coordinación. Gracias» finalizó el primer ministro.

La ruptura de la izquierda

«Un oponente que se niega a votar a favor de la moción de censura se convierte automáticamente en partidario del presupuesto y, por tanto, del Gobierno. Así de sencillo para los diputados socialistas que seguirán la posición de su partido de no censura» comentó Eric Coquerel, de La Francia Insumisa, tras el anuncio de la decisión de los socialistas.

En cuanto Bayrou utilizó la Constitución para aprobar los presupuestos, la izquierda francesa, como ya había anunciado, presentó la moción de censura para intentar derribarle. «Este presupuesto es peor que el de Barnier, más austero y perjudicial. Lo que se ha presentado como concesiones es solo el arbusto que esconde el bosque de la austeridad» ha comentado, crítico, Coquerel.

Más crítico ha sido todavía, si cabe, Jean-Luc Mélenchon, que afirma que, con esta decisión de los socialistas, el Nuevo Frente Popular, la gran coalición de izquierdas, se reduce a un solo partido. «El voto de no censura del PS consuma su adhesión al Gobierno de Bayrou. El NFP se reduce a un partido, tendremos que comprobar quién vive allí y cómo funciona» sentenció.

Por su parte, los socialistas han justificado su decisión argumentado que «afirmamos haber intentado negociar para ahorrar al pueblo francés esfuerzos adicionales y haber logrado evitar lo peor para los conciudadanos más vulnerables en ciertos temas. El presupuesto propuesto no es el que habría propuesto la izquierda, pero si decidimos no censurar es únicamente por espíritu de responsabilidad y en interés del país y del pueblo francés».

Marine Le Pen en la Asamblea Nacional

Marine Le Pen en la Asamblea NacionalAFP

Lo que sí harán los socialistas es votar una moción de censura espontánea contra Bayrou, haciendo uso del artículo 49.2 de la Constitución. Un acto meramente simbólico, para mostrar su rechazo a las palabras del primer ministro sobre la inmigración, pero que en ningún caso será aprobada ya que la derecha de Marine Le Pen no apoyaría una moción de censura contra las ideas que ella misma cree.

¿Qué hará Marine Le Pen?

Por el momento, transcurridas ya un par de horas desde que Bayrou utilizó la Constitución para sacar adelante los presupuestos, sabiendo que como consecuencia le pueden presentar una moción de censura, la Agrupación Nacional (RN) el partido de Marine Le Pen, no ha confirmado si se sumará a la misma. Por lo tanto, hasta el momento se desconoce si, al igual que cuando cayó Barnier, juntarán sus fuerzas con aquellos más distanciados ideológicamente en el hemiciclo.

Sin embargo, por mucho que son el partido político con un mayor número de diputados en la Asamblea Nacional, su apoyo no sería suficiente para que la moción prospere si los socialistas apoyan a Bayrou. La única esperanza, pues, que le queda a aquellos que quieren tumbar al Gobierno es que surjan disidencias dentro de los socialistas. No es necesario que todo el partido vote a favor de la moción, con que lo hagan algunos de sus diputados la censura saldría adelante. Hasta entonces, hasta la hora de la votación, las conversaciones de pasillo marcarán el futuro de Francia y decidirán si Bayrou conserva su puesto o si el país galo se acerca todavía más al abismo en donde les sumió Emmanuel Macron.

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