Hugo Ondo, el youtuber que denuncia la corrupción en Guinea Ecuatorial
Hugo Ondo, el Youtuber que denuncia la Corrupción en Guinea Ecuatorial
Cuando comenzó a hablar sobre la libertad y los derechos fundamentales Teodorín Nguema le bloqueó en las redes sociales y empezó el acoso
Hugo Ondo, 1991 en Malabo, Guinea Ecuatorial, llegó a Madrid en 2008 para estudiar Imagen y Sonido, y como buen hijo de la hispanidad, se quedó en España. Actualmente, capitanea un grupo de comunicación llamado «Ecua Celebs».
Cuenta que, en sus inicios, el canal se centraba en farándula y el entretenimiento, lo que le permitió convertirse en el medio de internet más seguido de Guinea Ecuatorial. En solo cuatro años, alcanzó más de 55.000 seguidores, manteniendo su base de fieles dentro de Guinea Ecuatorial y en la diáspora de España y Estados Unidos. Esta cifra es baja si se considera que el país tiene aproximadamente un millón seiscientos mil habitantes, y que menos del 30% de la población tiene acceso a internet, ya que se considera un artículo de lujo debido a sus altos precios. Para poder acceder a plataformas extranjeras de comunicación, se necesitan inhibidores de VPN.
Teodorín Nguema Obiang,
En el momento más álgido de su canal, contaba entre sus seguidores con Teodorín Nguema Obiang, vicepresidente del país e hijo del longevo «líder» de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema.
Hace aproximadamente dos años y medio, Hugo comenzó a tener un despertar político y empezó a hablarle a sus seguidores sobre la libertad y los derechos fundamentales. Esta postura le costó el bloqueo por parte de Teodorín Nguema en todas las redes sociales. Desde entonces, aunque nunca se ha emitido una declaración oficial, informes internos recomiendan a los funcionarios del estado ecuatoguineano no seguir ni ver «Ecua Celebs». Incluso se están produciendo bloqueos a sus contenidos dentro del país.
Sin embargo, la curiosidad de la gente por ver sus publicaciones desde dentro de Guinea, ha llevado a muchos a encontrar maneras de acceder a sus materiales informativos utilizando inhibidores de VPN. Sus contenidos son descargados y distribuidos en pendrives y otros dispositivos, porque la gente lo busca en el mercado negro de información extranjera.
Desde que se posicionó en contra del régimen, ha perdido varios patrocinadores que temen ser asociados con una postura contraria al estado y sus «líderes». A pesar de todo, sigue firme, brindando esperanza a los ciudadanos de un futuro mejor.
–¿Cuáles considera que son los mayores desafíos para lograr una democracia sólida en el país?
–Uno de los mayores desafíos es la falta de instituciones independientes. En Guinea Ecuatorial, el poder está altamente centralizado. Hay una oligarquía o élite que controla todo. Por encima de esta élite hay tres figuras: el presidente, el vicepresidente y la primera dama de la nación, lo que impide que haya un verdadero sistema de pesos y contrapesos. Además, no hay una cultura democrática consolidada, ya que llevamos décadas bajo un sistema autoritario. Para avanzar, es fundamental fortalecer la separación de poderes, garantizar elecciones libres y transparentes, y fomentar una sociedad civil activa que pueda exigir cambios.
–La corrupción parece ser un tema recurrente en muchos de sus programas. ¿Cuál crees que es el impacto de la corrupción en la vida cotidiana de los ecuatoguineanos?
–La corrupción en Guinea Ecuatorial no es solo un problema político, sino una realidad que afecta la vida diaria de los ciudadanos. Se manifiesta en la falta de acceso a servicios básicos como la educación y la sanidad, en la ausencia de oportunidades laborales y en la extrema desigualdad que se vive en el país. A pesar de los enormes ingresos petroleros, la mayoría de los ecuatoguineanos no ven mejoras en su calidad de vida porque esos recursos se desvían hacia unas pocas élites. La corrupción no solo roba dinero, sino también esperanza y oportunidades.
–¿Cuál es su opinión sobre la libertad de expresión en Guinea Ecuatorial? ¿Cree que los medios de comunicación locales enfrentan restricciones serias en su trabajo?
–La Constitución de Guinea Ecuatorial, en su artículo 13, inciso 1, reconoce el derecho a la libertad de expresión: «Todo ciudadano tiene derecho a pensar y difundir sus ideas y opiniones libremente, así como a la información sin censura previa.»Pero dice: «Se garantiza la libertad de expresión, pero no tu libertad después de la expresión» (risa).
Los medios en Guinea Ecuatorial están totalmente controlados. No existe prensa independiente
Los medios en Guinea Ecuatorial están totalmente controlados. No existe prensa independiente. La televisión nacional está bajo el control absoluto del gobierno, y el ministro de Información decide qué se transmite y qué no. Si no eres del partido en el poder, olvídate de aspirar a cualquier puesto relevante en los medios. La única cadena privada, Asonga TV, pertenece al vicepresidente del país. Esto significa que los dos únicos canales autorizados para emitir noticias están al servicio del régimen, junto con sus respectivas radios.
En cuanto a los creadores independientes como yo, somos censurados o, en el peor de los casos, relegados al ostracismo. Si hablas de política o derechos humanos, las puertas se te cierran y corres el riesgo de sufrir represalias.
–¿Qué opina sobre la situación de los derechos humanos en Guinea Ecuatorial? ¿Qué cambios considera urgentes para garantizar la protección de las libertades fundamentales?
–A nivel internacional, el gobierno proyecta una imagen de respeto a los derechos humanos, pero la realidad dentro del país es otra. Es cierto que ha habido mejoras desde los años 2000, probablemente debido a la presión de la comunidad internacional y al auge de las redes sociales. Sin embargo, los abusos continúan.
No puede haber respeto a los derechos humanos cuando una sola institución concentra todo el poder. En Guinea Ecuatorial, no se puede presentar una querella y esperar un juicio justo, porque el sistema judicial no es independiente.
El artículo 13, inciso 2 de la Constitución establece que: «Se reconoce y garantiza el derecho de reunión y manifestación pacífica.» Pero en la práctica, cualquier intento de manifestación es reprimido. Activistas y opositores son encarcelados con frecuencia, y no hay garantías de que salgan en condiciones dignas.
Para que haya un verdadero cambio, el sistema judicial debe contar con jueces neutrales, la oposición debe tener libertad para trabajar y los simpatizantes de partidos opositores no deben ser perseguidos. Como lo dijo el líder opositor Andrés Esono Ondo, en Guinea Ecuatorial la oposición es tratada como enemiga del Estado en lugar de como una alternativa política legítima.
– ¿Cómo ves la capacidad de la juventud para influir en el futuro político del país?
–Los jóvenes han sido adoctrinados desde la infancia para ver la política como un tema tabú. No se les enseña a cuestionar ni a debatir. Antes de influir en la política, necesitan pasar por un despertar y entender que la política determina su vida diaria. Afortunadamente, cada vez más jóvenes están despertando gracias a las redes sociales y al activismo digital. Incluso dentro del régimen, hay jóvenes que comienzan a cuestionar el sistema. El cambio viene cuando una masa crítica de la juventud decide que ya no quiere vivir bajo las mismas condiciones.
–¿Cómo se explica la notable desigualdad social y económica que existe en Guinea Ecuatorial, a pesar de ser un país con grandes recursos naturales?
–La respuesta es simple: corrupción. En Guinea Ecuatorial, la corrupción no es un problema, es la norma. Ser corrupto no es un desvío del sistema, es parte del sistema. Cualquier persona que intente ser honesta es vista como ingenua o tonta. Desde las más altas esferas hasta el último funcionario, todos buscan sacar su tajada.
¿Por qué digo que el gobierno promueve la corrupción?Porque cuando se descubren casos de malversación, en lugar de castigar a los culpables, los trasladan a otro ministerio o los envían al Senado. Son siempre las mismas caras en distintos puestos. Así, es imposible mandar un mensaje de «corrupción cero».
–¿Cómo pueden los artistas ecuatoguineanos utilizar su plataforma para abordar temas de denuncia social sin enfrentar consecuencias negativas?
–Desde dentro del país, es casi imposible hablar sin represalias. Algunos lo intentaron y hoy no pueden contarlo. Jamin Dogg, un rapero que en 2016 lanzó una canción en apoyo a los taxistas, fue encarcelado. Cuando salió de prisión, su estado físico era irreconocible. Actualmente recibe tratamiento en España por una parálisis parcial. Adjoguening, otro artista que protestó, fue encarcelado y, tras ser liberado, se le retiró el pasaporte y no puede salir del país. Estos casos son un mensaje para todos los demás: si te atreves a criticar, te destruyen. No hay nadie crítico con el régimen que pueda vivir tranquilamente en el país.
–Si pudiera cambiar una cosa en Guinea Ecuatorial hoy, ¿qué sería y por qué?
–Sin libertad de expresión y democracia real, no hay posibilidad de progreso. Si pudiéramos garantizar un sistema donde la gente pueda expresarse libremente y participar en política sin miedo, el país podría cambiar radicalmente.
–¿Cuál es tu visión a largo plazo para el país?
–Veo una Guinea Ecuatorial mejorando con el tiempo, porque nada dura para siempre. Pero no hay disfrute sin sufrimiento. Para despertar, primero tenemos que tocar el fondo. Y, lamentablemente, eso es lo que va a ocurrir.
–¿Se imagina un futuro en el que todas las naciones de la Hispanidad se convertirán en un bloque geopolítico mundial?
–Sería una gran oportunidad. Los países hispanohablantes compartimos un idioma y una historia común, pero hemos estado muy fragmentados. Una mayor integración económica, cultural y política entre España, Hispanoamérica, Guinea Ecuatorial y otros territorios podría fortalecer nuestra posición en el mundo.