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Dos bomberos trabajan en el techo del sarcófago de la central nuclear de ChernóbilServicios de emergencia ucranianos / AFP

La agencia de energía atómica de la ONU advierte de «incendios latentes» en el sarcófago que protege Chernóbil

Un ataque con un dron el pasado 14 de febrero, atribuido por Ucrania a las fuerzas invasoras de Moscú, provocó un agujero en la protección del reactor de la central nuclear

Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) adscrito a la ONU, ha afirmado que los bomberos intentan controlar incendios latentes en la estructura que protege el reactor de la central nuclear de Chernóbil y que fue alcanzado por un dron el pasado 14 de febrero.

«Los bomberos y otros equipos de respuesta están trabajando muy duro y en circunstancias difíciles para hacer frente al impacto y las consecuencias del ataque con dron», ha dicho Grossi, quien ha recalcado que el suceso «fue claramente un incidente grave en términos de seguridad nuclear, aunque podría haber sido mucho peor».

El sarcófago, diseñado para evitar cualquier potencial emisión de material radiactivo a la atmósfera y proteger el reactor dañado en 1986 de cualquier peligro externo, ahora tiene un agujero que está siendo monitoreado de cerca por las autoridades.

El análisis de radiación llevado a cabo por Ucrania y las mediciones independientes realizadas por el OIEA siguen mostrando niveles normales dentro del sarcófago y el resto de la central de Chernóbil, si bien fotografías termales mostraron incendios latentes entre las capas de la estructura, lo que ha llevado a la inyección de agua en las mismas para intentar apagarlo.

Acusaciones mutuas

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, acusó a Rusia del ataque con un dron contra la central nuclear y recalcó que «el único país del mundo que ataca este tipo de instalaciones, ocupa centrales nucleares y lleva a cabo una guerra sin pensar en las consecuencias es la Rusia actual».

Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, desvinculó a las tropas rusas del ataque y afirmó que, si bien «no cuenta con información precisa» sobre lo sucedido, «no puede hablarse de ataques (de las tropas de Moscú) contra instalaciones de infraestructura nuclear». «Lo más probable es que estemos hablando de otra provocación, de una falsificación. Es lo que le gusta al régimen de Kiev y a veces no duda en hacerlo», zanjó.