Corte Suprema de Justicia en Washington D.C
La Corte Suprema respalda provisionalmente el veto de Trump a militares transgénero en el ejército
El alto tribunal permite que entre en vigor la controvertida medida del presidente, que podría excluir del servicio a miles de personas trans, mientras se resuelven disputas judiciales pendientes
La Corte Suprema de Estados Unidos, con una mayoría conservadora, autorizó de forma provisional la implementación de la orden del presidente Donald Trump que prohíbe a las personas transgénero servir en las Fuerzas Armadas. La medida, que había sido frenada por instancias judiciales inferiores, podrá aplicarse mientras se dirimen otros procesos legales aún en curso.
La resolución se adoptó con una votación dividida, en la que los tres magistrados de tendencia progresista expresaron su disenso. Esta decisión deja sin efecto temporalmente una sentencia previa que bloqueaba la orden ejecutiva, y permite a la administración republicana avanzar con una política que podría afectar a unos 15.000 militares transgénero, según estimaciones.
Para Trump, se trata de un triunfo político relevante en el marco de su segundo mandato presidencial iniciado en enero, en el que ha intensificado su ofensiva contra los avances en derechos para las personas trans. El exmandatario ha reiterado que su objetivo es fortalecer a las fuerzas armadas eliminando lo que considera influencias ideológicas nocivas.
La Casa Blanca celebró el fallo del máximo tribunal como una muestra de respaldo a su agenda. Karoline Leavitt, portavoz oficial, publicó en la red X: «Otra victoria aplastante en la Corte Suprema». En la misma línea, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, aseguró que el nuevo rumbo del Pentágono busca priorizar la «preparación y la letalidad», en detrimento de enfoques centrados en diversidad, equidad e inclusión. «No más trans en el Departamento de Defensa», escribió de forma tajante.
Trump sentado junto a Marco Rubio y Pete Hegseth
El decreto presidencial, firmado el pasado 27 de enero, sostiene que «una identidad de género distinta del sexo biológico no cumple con los estándares estrictos que exige el servicio militar». En consecuencia, el Departamento de Defensa anunció que no solo se impedirá el ingreso de nuevas personas trans, sino que también se procederá a la expulsión de quienes ya forman parte de las filas, salvo en aquellos casos que obtengan una exención individual.
Esta no es la primera vez que Trump adopta una postura restrictiva hacia los militares transgénero. Durante su primer mandato, entre 2017 y 2021, ya había implementado un veto al reclutamiento de personas que necesitaran tratamientos hormonales o quirúrgicos relacionados con la transición de género. Su sucesor, el demócrata Joe Biden, anuló esa política en cuanto asumió la presidencia, restableciendo el derecho de las personas trans a alistarse y servir abiertamente en las Fuerzas Armadas.
Organizaciones defensoras de los derechos LGTBIQ+, como Lambda Legal y la Fundación Human Rights Campaign —impulsoras de la demanda original contra el veto— calificaron la decisión de la Corte como «un golpe devastador» para los soldados transgénero, quienes han demostrado «valentía, compromiso y capacidad al servicio de la nación».