Fotografía publicada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos en su cuenta oficial en la red social X de caimanes con gorras del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas
El Alcatraz de los caimanes, el sueño penitenciario de Trump, un infierno para inmigrantes
Superpoblación de insectos, condiciones insalubres y sin agua corriente, algunas de las quejas de las fanilias de los reos y de diputados italianos
El nuevo proyecto favorito del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, conocido coloquialmente como «Alcatraz de los caimanes», por su ubicación en los pantanos de Florida y su comparación con la antigua prisión cerca de San Francisco, no es lo que parecía.
Superpoblación de mosquitos, suministro limitado de agua y malas condiciones de higiene, estarían convirtiendo el centro de detención en un foco potencial de enfermedades.
El centro de detención migratoria surge en el contexto de los crecientes esfuerzos de la Administración para deportar a inmigrantes indocumentados, incluidos aquellos sin antecedentes penales. El antiguo aeropuerto fue reconvertido bajo la supervisión del gobernador Ron DeSantis, y está destinado a albergar hasta 3.000 inmigrantes sin papeles.
Te metes a duchar y te duchas con un millón de mosquitos. Te dan repelente, pero ni eso ayuda
Ubicado en lo profundo de los Everglades, una zona pantanosa en el sur de Florida conocida por su ambiente extremadamente húmedo e inhóspito, el centro se ha hecho tristemente célebre por sus duras condiciones. Según The Washington Post, el agua para beber y bañarse escasea porque debe ser transportada diariamente en camiones.
Un funcionario de prisiones retirado de una cárcel del condado en Florida, que fue trasladado después de dos semanas de trabajo en la cárcel de lso caimanes, declaró: «Los mosquitos llenan los baños, las duchas. Te metes a duchar y te duchas con un millón de mosquitos. Te dan repelente, pero ni eso ayuda.»
Según un informe de The Guardian, los detenidos se encuentran en condiciones insalubres, con solo tres inodoros expuestos para más de 32 personas por celda. Esto está generando graves preocupaciones sobre posibles brotes de enfermedades, lo que agrava las ya difíciles condiciones que enfrentan los inmigrantes en esta cárcel.
A pesar de que más del 95% de los detenidos son de origen hispano (según The Miami Herald), el Alcatraz de los caimanes ha afectado a un grupo mucho más amplio de personas. CNN recogió testimonios de familias de dos ciudadanos italianos recluidos allí que han estado suplicando por su liberación.
El Departamento de Seguridad Nacional (equivalente al Ministerio del Interior) afirmó que uno de los detenidos, Gaetano Cateno Mirabella Costa, cumplió seis meses de prisión por violencia doméstica contra su exesposa y se quedó en el país más de seis años después del vencimiento de su visa de turista. El otro ciudadano italiano, Fernando Eduardo Artese, no tiene antecedentes penales, pero permaneció ilegalmente en EE. UU. durante 10 años tras el vencimiento de su visa.
La detención de ambos y las condiciones en las que se encuentran han causado indignación en Italia, donde la oposición ha criticado el silencio de la primera ministra Giorgia Meloni sobre el tema. La ex presidenta de la Cámara de Diputados, Laura Boldrini, declaró: «¿Todo esto es normal y aceptable para Giorgia Meloni? ¿Qué piensa hacer para sacar a los dos italianos de ese infierno?»
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, confirmó la detención de ambos italianos y dijo a la prensa: «Estos dos criminales extranjeros ilegales están siendo detenidos en el Alcatraz de los caimanes… Los extranjeros ilegales criminales no son bienvenidos en Estados Unidos».
La situación actual pone en evidencia la tensión existente en Estados Unidos entre la voluntad de aplicar estrictamente las leyes migratorias y las condiciones cada vez más inhumanas a las que se somete a los inmigrantes para alcanzar esos objetivos.