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El presidente Donald Trump sostiene una gráfica con los aranceles recíprocos a las principales economías del mundoAFP

¿Qué pasa ahora con los aranceles de Trump tras el último revés judicial?

El presidente de Estados Unidos ya ha asegurado que recurrirá la decisión al Tribunal Supremo donde cuenta con una mayoría conservadora

No es la primera vez que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sufre un revés judicial contra su medida estrella: los aranceles. El pasado mes de mayo, el Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos, órgano jurisdiccional especializado con competencias en la materia, declaró ilegales los gravámenes impuestos por el republicano. Tres meses después, el Tribunal de Apelaciones del Circuito Federal revalidó el pasado viernes la ilegalidad de los aranceles y concluyó que Trump abusó de una norma concebida exclusivamente para situaciones de emergencia nacional.

Tras estos dos fallos, Trump vuelve a ver cómo su gran política arancelaria está en la picota. Sin embargo, y aunque supone un nuevo varapalo para el presidente estadounidense, esta sentencia no pone fin de manera inmediata a los gravámenes, sino que los mantiene en vigor, al menos hasta el próximo 14 de octubre, otorgando a la Administración republicana un tiempo considerable para elevar el caso ante el Tribunal Supremo.

Una vía que el presidente ya ha adelantado que agotará. Tras conocerse el fallo del Tribunal de Apelaciones, Trump recurrió a su red social Truth Social para asegurar que seguirá luchando por mantener las tarifas aduaneras «con la ayuda de la Corte Suprema», donde ostenta la mayoría con seis jueces conservadores (tres nombrados específicamente por él) frente a tres de corte progresista. El mandatario describió este fallo como «incorrecto» e insistió en que «todos los aranceles siguen en vigor».

«Un Tribunal de Apelaciones altamente partidista dictaminó erróneamente que nuestros aranceles debían eliminarse, pero saben que Estados Unidos de América ganará al final. Si estos aranceles desaparecieran, sería un desastre total para el país», alertó Trump. En la misma línea se pronunció la fiscal general estadounidense, Pam Bondi, quien anunció que el Departamento de Justicia apelará la decisión. «El Departamento de Justicia continuará luchando para restaurar la autoridad legítima del presidente», confirmó el pasado viernes Bondi en un mensaje en su cuenta de X, antes Twitter.

En definitiva, los aranceles siguen en vigor, aunque el próximo mes de octubre se plantea decisivo para la política económica de la actual Administración. En concreto, el fallo del Tribunal de Apelaciones pone en entredicho todos los aranceles recíprocos impuestos por Trump el pasado mes de abril y otra batería de gravámenes sobre China, México y Canadá. Sin embargo, otros, como la tasa del 25 % sobre automóviles, aluminio y acero, quedan exentos, ya que se basan en una legislación diferente a los anteriores, en concreto la Ley de Expansión Comercial.

Desde que Trump declarara el 2 de abril como el «Día de la Liberación» y mostrara su extensa tabla de aranceles en el marco de una guerra comercial al mundo, Washington ha logrado cerrar acuerdos comerciales únicamente con Reino Unido, Japón, la Unión Europea —tras muchas idas y venidas— e Indonesia. A estos se podrían sumar ciertos pactos temporales con su gran rival, China, así como con Vietnam, Filipinas, Camboya o Pakistán.