El presidente francés, Emmanuel Macron, en el Elíseo
Macron afronta la caída de Bayrou con peor imagen que durante la crisis de los chalecos amarillos
La popularidad del presidente de Francia, Emmanuel Macron, se asemeja a una montaña rusa, con sus más y sus menos, pero, en los últimos meses, incluso se podría decir en el último año ha experimentado una fuerte bajada. Según la última encuesta del medio Le Figaro, Macron estaría ahora en su peor momento, teniendo un índice de aprobación incluso menor que cuando tuvo que hacer frente a la crisis de los chalecos amarillos en 2018.
El mandatario galo ha protagonizado varias polémicas que no le han beneficiado en su imagen pública como la sonada 'bofetada' de su mujer, Brigitte, mientras el jefe del Estado bajaba del avión durante una visita oficial a Vietnam. Más allá del aspecto quizás más privado, en el plano político, Macron se ha visto obligado a elegir a cuatro primero ministros diferentes durante su segunda legislatura y tres en tan solo un año.
Este lunes 8 de septiembre podría verse obligado a escoger a un quinto en caso de que la moción de confianza de François Bayrou, que asumió el cargo en diciembre de 2024, salga mal. Todo apunta a que el Gobierno de Bayrou caerá y llevará de nuevo a Francia a una parálisis política sin precedentes en el país. La oposición, tanto de izquierdas como de derechas, ya pide la cabeza de Macron ante la imposibilidad de designar a un jefe del Ejecutivo que pueda sacar a la República del atolladero al que parece estar condenada.
Todo esto ha provocado que el índice de aprobación del jefe del Estado francés se haya desplomado hasta el 15 %, según el barómetro publicado por Le Figaro el pasado jueves. Por su parte, Bayrou se encuentra en una situación similar a la de Macron. Tan solo el 14 % de los franceses confía en el actual primer ministro, registrando el nivel más bajo desde su llegad al Palacio de Matignon. En un escenario completamente diferente se encuentra el presidente de Agrupación Nacional (RN), Jordan Bardella, que ha mejorado su imagen hasta en tres puntos desde el último barómetro.
El delfín de Marine Le Pen aparece como el más escogido entre los franceses preguntados si le gustaría que desempeñaran un papel importante en los próximos meses y años. Detrás de Bardella, con el 42 % de los encuestados, aparece la propia Le Pen, con un 38 %. El pasado fin de semana, y con los rumores de un posible adelanto legislativo en aumento, La Tribune Dimanche publicó un sondeo en el que RN se posiciona como la primera fuerza política del país, con el 31, 5 %, superando a toda la izquierda en su conjunto que acumula el 23,5 %.
Apenas tres días antes de que Bayrou caiga y consigo todo su Ejecutivo, otro barómetro de Odoxa-Backbone Consulting insistió en que, entre más de una docena de candidatos para convertirse en el nuevo primer ministro galo, Bardella vuelve a posicionarse como el favorito con el 36 % de los apoyos, lo que supone más de un tercio del país. Muy de cerca le sigue Bruno Retailleau, el actual primer ministro del Interior y líder de Los Republicanos (LR) –el equivalente al Partido Popular español–, uno de los nombres que suenan entre los pasillos del Elíseo para evitar una nueva convocatoria de elecciones legislativas.
Sin embargo, y a pesar de lo que dicen todas las encuestas, Macron se estaría planteando nombrar a un jefe del Gobierno del Partido Socialista, algo que no sucedía en más de dos décadas, concretamente a su secretario Olivier Faure y que en las encuestas acumula tan solo un 16 % de aprobación. Aunque Faure no cuente con el apoyo de la mayoría de los franceses, sí podría unir a las izquierdas y evitar así el estancamiento político. Así las cosas, cada vez son más las voces que exigen un adelanto electoral, entre ellos el expresidente de la República Nicolas Sarkozy.