El presidente de El Salvador, Nayib Bukele
Nayib Bukele desata la irá de las familias de los presos: amplia a siete años la prisión preventiva
El popular presidente de El Salvador ha prorrogado el Estado de excepción en 41 ocasiones y ahora, con su mayoría absoluta en el Congreso suma dos años más de cárcel a los 88.000 presos pendientes de juicio
El presidente de El Salvador ha vuelto a sacar adelante una ley que ha desatado la ira de la oposición y de las familias de los presos pendientes de juicio.
La mayoría absoluta del Partido Nuevas Ideas, al que pertenece Bukele, aprobó con sus 57 votos frente a 3 en contra de la oposición, la ley de Seguridad Nacional y Justicia que prorroga dos años, a los cinco establecidos, la prisión provisional de los detenidos en las cárceles de El Salvador.
El diputado Walter Coto defendió la posición de su grupo, «con mucho orgullo, sabiendo que trae paz y seguridad a nuestra casa, a nuestro hogar y a nuestros hijos», proclamó en el hemiciclo.
En sentido contrario argumentó Claudia Ortiz, diputada opositora del Partido Vamos que lamentó: «Aquellas personas detenidas por un error van a tener que esperar otros dos años para poder ir a juicio y determinar quién es culpable y quién inocente.»
El Gobierno celebró la aprobación de la norma que se enmarca en el estado de Excepción decreto por el presidente en 2022. Desde entonces, Bukele ha renovado esta disposición en 41 ocasiones y mantenido bajo control el crimen organizado. Sin embargo, según estimaciones de diferentes organizaciones habría más de 88.000 presos pendientes de juicio en las cárceles comunes y de máxima seguridad que se extienden por el todo el territorio.
El nuevo escenario preocupa a los familiares de los reclusos. Samuel Ramírez, representante del Movimiento de Víctimas del Régimen, se unió a las manifestaciones de protesta. «El régimen ya no es para combatir a las pandillas, es para contener el descontento popular», lamentó.
El presidente de El Salvador se ha convertido en un fenómeno mediático por sus decisiones y exposición pública de las bandas criminales encarceladas en prisiones de máxima seguridad. Las imágenes de centros como el CECOT y de prisioneros en ropa interior arrodillados no dejaron indiferente a nadie.
El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca se tradujo en una alianza sólida con Bukele que abrió las puertas de su prisión más famosa a los inmigrantes irregulares expulsados por el gobierno de Estados Unidos. También la llegada de estos, esposados, desató las críticas dentro y fuera de El Salvador.