Una familia de palestinos abandona Ciudad de Gaza en plena ofensiva israelí
Trump insiste en un inminente alto el fuego en Gaza: «Tenemos la oportunidad de algo muy grande»
Si algo ha cambiado en la diplomacia mundial desde que Donald Trump reasumió el poder el pasado mes de enero, es que el principal foco de noticias mundiales es su perfil personal en su propia red social, Truth Social. Hoy, de manera inesperada, el presidente norteamericano ha vuelto a poner bajo alerta a los medios de comunicación de todo el mundo con el siguiente mensaje: «Tenemos una oportunidad real de hacer algo muy grande en Oriente Medio. Por primera vez en la historia, todos están a bordo. ¡Lo lograremos!», ha sentenciado el presidente.
Estas declaraciones van en línea con las pronunciadas el pasado viernes por el propio Trump, cuando, de camino a un torneo de golf, anunció a los periodistas que un alto el fuego en Gaza estaba «muy cerca». De todos modos, los grandes avances se esperan mañana, cuando el mandatario recibirá en la Casa Blanca al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y le entregará un plan de 21 puntos secundado por los países árabes y musulmanes.
Ayer mismo, el diario israelí Haaretz anunció, mencionando a fuentes cercanas a las negociaciones, que Hamás había aceptado la propuesta de Trump, aunque hoy la organización islamista ha sacado un comunicado desmintiendo esa información y asegurando que no ha recibido nuevas propuestas para un alto el fuego, aunque menciona que está dispuesta a considerar «cualquier propuesta de manera positiva y responsable».
Mientras las partes negocian, los bombardeos siguen en la ofensiva israelí para conquistar Ciudad de Gaza, la capital del enclave palestino. Hoy también, las Brigadas Al Qasam, el brazo armado de Hamás, han pedido un alto el fuego de 24 horas para «intentar rescatar a dos rehenes israelíes con los que se ha perdido contacto». Concretamente, se trata de Omri Miran y Matan Angrest, de 28 y 22 años respectivamente, que están en manos de Hamás desde el 7 de octubre de 2023. «La vida de los dos prisioneros está en peligro», han confirmado fuentes de la organización.
Por el otro lado, el Ministerio de Sanidad gazatí ha registrado 79 nuevos fallecidos en las últimas horas, elevando el total de muertos desde el comienzo de la ofensiva a más de 66.000. «A pesar de la continua agresión y la escasez de suministros médicos y humanitarios, algunos hospitales y centros de atención primaria en la Ciudad de Gaza continúan operando y prestando servicios a la ciudadanía», aseguró en otro comunicado este domingo Sanidad. La ONG Médicos sin Fronteras anunció este viernes el fin de su actividad en la capital ante el continuo avance de las tropas israelíes.
Palestinos inspeccionan la destrucción dentro del hospital Nasser en Khan Yunis, al sur de la franja de Gaza
Desde Washington, más allá de las palabras de Trump, el vicepresidente, J.D. Vance, ha asegurado, en declaraciones a la cadena Fox News, otro punto de vista sobre las negociaciones para la paz: «El presidente ha sido muy claro: realmente quiere que Gaza sea controlada por las personas que viven allí, quiere que Cisjordania sea controlada por las personas que viven allí, y quiere que las redes terroristas que rodean a los israelíes sean desmanteladas para que ya no puedan representar una amenaza, especialmente para los civiles inocentes que viven en Israel», ha sentenciado.
Estas palabras van en consonancia con el plan de 21 puntos que Trump le entregará mañana a Netanyahu y que contempla que la franja de Gaza sea gestionada por un organismo de transición, apoyado por Naciones Unidas y los países del Golfo. El exprimer ministro británico, Tony Blair, es el candidato para dirigir dicho organismo, según la BBC.
Pese al optimismo que se respira desde Estados Unidos, en Gaza, entre muertes y destrucción, no hay hueco para la ilusión. Las negociaciones entre Israel y Hamás llevan congeladas desde que el país hebreo bombardeó hace unas semanas Qatar, buscando matar a varios líderes de la organización islamista, y, en la política interior de Israel, nada ha cambiado desde el pasado mes de marzo, cuando, en plena tregua entre Israel y Hamás, los primeros rompieron unilateralmente el acuerdo y bombardearon masivamente la Franja. En ese entonces, Netanyahu necesitaba el regreso de la guerra si quería aprobar los presupuestos y que no se le cayese el Gobierno, una condición puesta por los ministros Bezalel Smotrich e Itamar Ben Gvir. Seis meses después, ellos siguen teniendo las llaves del futuro en la región.