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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, frente a la prensaGetty Images via AFP

¿Por qué Netanyahu y Trump no respondieron preguntas de la prensa tras anunciar el acuerdo de paz para Gaza?

Ambos líderes abandonaron la rueda de prensa, que se retrasó más de una hora, sin aceptar ni una sola pregunta de los allí presentes

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tan asiduo a responder sin ningún tipo de filtro a las preguntas de la prensa, evitó este lunes dar el turno a los periodistas que se encontraban en el Comedor de Estado de la Casa Blanca tras anunciar su plan de 20 puntos para la paz en la franja de Gaza. Junto al republicano, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, aprovechó el momento para sortear las preguntas de los informadores israelíes que se habían trasladado hasta Washington D.C.

La rueda de prensa conjunta de Trump y Netanyahu se retrasó más de una hora, lo que generó teorías sobre que, quizás, ese ansiado alto el fuego para Gaza no estaba tan seguro como se llevaba días anunciando. Tras una larga espera, ambos mandatarios salieron para enfrentar a los periodistas que, tan solo minutos antes habían recibido un documento con el plan de Estados Unidos facilitado por la Casa Blanca. El presidente estadounidense inició su intervención subrayando que «este podría ser uno de los días más importantes de la historia de la civilización».

Para Trump, la hoja de ruta diseñada por su Administración supone una propuesta para la «paz eterna» no solo en la Franja, sino en todo Oriente Medio. Sin embargo, a medida que explicaba en qué consistía exactamente el proyecto, las preguntas se multiplicaban. Cuando llegó el turno de Netanyahu, las diferentes visiones de ambos líderes se hicieron algo evidentes. El israelí rebajó las expectativas, por ejemplo, sobre la retirada total de sus tropa de Gaza y aseguró que el Ejército hebreo seguirá teniendo presencia en el enclave palestino.

Horas después, y ya una vez fuera de la Casa Blanca, Netanyahu compartió un vídeo en sus redes sociales, asegurando que se opone «rotundamente» a la creación de un Estado palestino, a diferencia de lo que se establece en el punto 19 de la propuesta de Trump. Así, explicó que Israel «asumirá la responsabilidad de la seguridad» de la Franja, «incluyendo un perímetro de seguridad» y afirmó que ni Hamás ni la Autoridad Nacional Palestina (ANP) formarán parte de un futuro Gobierno, algo que también choca con el punto nueve, que sí otorga, en un futuro, algún papel en la administración a la organización liderada por Mahmud Abás.

Con todos estos importantes matices sin resolver, y tanto Trump y Netanyahu siendo conscientes de sus diferencias, sortearon las preguntas de la prensa, para evitar, precisamente, una situación incómoda que termine por dinamitar un acuerdo que tanto tiempo, vidas, destrucción y esfuerzo ha costado. Trump se excusó en que llegaba tarde a una reunión con los líderes del Congreso de Estados Unidos para evitar el cierre de su Gobierno. Aún con las prisas, el republicano no logró llegar a un consenso y la amenaza sigue cerniéndose sobre su Administración.

El estadounidense trató de pasar la patata caliente a su invitado y bromeó diciéndole a Netanyahu si él no quería aceptar alguna pregunta, al menos, de los medios israelíes. El primer ministro hebreo declinó la propuesta, aclarando que no quería retrasar la agenda de su anfitrión. La realidad es que el israelí sabía que si accedía, se habría visto envuelto en una situación de difícil desenlace: escoger entre desairar y contradecir a Trump o, por el contrario, romper sus promesas con sus socios de coalición más radicales y arriesgarse a que su Gobierno caiga.

Evitando esta situación, ambos líderes se esfumaron para rubricar su firma en un acuerdo de «paz eterna» para Gaza que arroja más preguntas que respuestas. Israel tampoco permite, desde el inicio de la ofensiva israelí contra la Franja en octubre de 2023, el acceso a la prensa extranjera y el proyecto de Trump no plantea en ningún momento esta cuestión.