El secretario de la Guerra (antes Defensa), Pete Hegseth durante su intervención
Pete Hegseth abronca a 800 altos mandos militares: quiere un Ejército sin gordos ni barbudos
Todo tiempo pasado, en las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, fue mejor. Al menos, así lo cree que actual secretario de la Guerra, Pete Hegseth, que pronunció un discurso a unos 800 militares de alta graduación donde les reprochó su estado físico, aspecto y aseo personal. De paso, anunció el fin de las cuotas y privilegios por razón de sexo. «Vamos a acabar con toda esa mierda», proclamo airado.
En una inusual reunión con generales y altos oficiales, el antiguo presentador de televisión advirtió que impondrá directivas que buscan restaurar el «más alto estándar masculino» para evitar soldados «gordos» y «barbudos».
«Hoy, bajo mi dirección, cada servicio se asegurará de que todos los requisitos para cada combatiente (...) se ajusten exclusivamente al más alto estándar masculino. (...) La era del liderazgo políticamente correcto y excesivamente sensible termina ahora mismo», dijo Hegseth ante cientos de comandantes llegados desde todas partes del mundo.
La inédita junta, en la que también intervino el presidente Donald Trump, se celebró en una base del Cuerpo de Infantería de Marina en Quantico (Virginia, a unos 60 kilómetros de Washington), en medio de una alarma generalizada ante la posibilidad de nuevas purgas entre los altos mandos.
El jefe del Pentágono criticó la existencia de «soldados gordos» en las formaciones y advirtió que es «completamente inaceptable» y «da mala imagen» ver a «generales y almirantes gordos», por lo que ordenó que todo miembro, sin importar el rango, debe realizar exámenes físicos y mediciones «dos veces al año, cada año de servicio».
Entre las 10 directivas anunciadas por Hegseth, también se incluyen «estándares de aseo personal» para acabar con las «barbas, el cabello largo y las expresiones superficiales e individuales», una revisión en «cada forma de educación militar profesional» y la eliminación de políticas de diversidad, equidad e inclusión (DEI).
«No quiero que mi hijo sirva junto a tropas que no están en forma ni en unidades de combate, con mujeres que no pueden cumplir con los mismos estándares físicos de combate que los hombres», insistió el líder de la cartera, rebautizada como Departamento de Guerra.
También pareció insinuar nuevos cambios en el liderazgo, al advertir que «durante demasiado tiempo, se ha ascendido a demasiados líderes uniformados por razones equivocadas: por su raza, por cuotas de género y por supuestos logros históricos».
«No más cambio climático. No más división, distracción ni delirios de género, no más escombros. Como he dicho antes y lo diré de nuevo, hemos terminado con esa mierda (sic)», insistió mientras se paseaba de un lado a otro del escenario.
Hegseth, veterano del Ejército de Tierra, ha manifestado en repetidas ocasiones su desprecio por altos cargos que, según él, han introducido ideología liberal en la cultura militar estadounidense.
El actual secretario de la Guerra ha destituido a varios generales desde que asumió el cargo a comienzos de este año, y en mayo anunció su intención de reducir en al menos un 20 % el número de generales y almirantes de cuatro estrellas.