Un agente en la escena del ataque de la sala conciertos Crocus City Hall en Krasnogorsk, en marzo de 2024
Rusia condena a cadena perpetua a los autores de atentado yihadista contra la sala Crocus City
El acto terrorista acabó con la vida de 150 personas en marzo de 2024
La Justicia militar rusa ha condenado este jueves a cadena perpetua a los cuatro autores del atentado yihadista perpetrado en marzo de 2024 contra la sala de conciertos Crocus City Hall en las afueras de Moscú, que dejó 150 muertos.
El Segundo Tribunal Militar del Distrito Occidental ha dictado dicha sentencia contra cuatro ciudadanos tayikos, entre los que figura el principal responsable del más grave acto terrorista cometido en este país desde 2004, Shamsidin Fariduni, supuesto miembro del Estado Islámico, como han informado las agencias rusas.
También fueron condenados a la máxima pena –Rusia introdujo hace 30 años una moratoria a la pena capital– Dalerdzhon Mirzóyev, Murodali Rachabalizoda y Mujammadsobir Faízov.
Además, de los otros 15 imputados, considerados por la Fiscalía cómplices del atentado, once también recibieron cadena perpetua y los restantes cuatro servirán entre 19 años y once meses, y 22 años y medio.
Los primeros once proporcionaron a los atacantes armamento, munición y dinero, mientras los cuatro últimos alquilaron un apartamento a los autores, además de venderles el coche en el que se dirigieron al lugar del atentado e intentaron posteriormente fugarse.
Además, el tribunal dictaminó que los 19 condenados tendrán que pagar 200 millones de rublos en daños materiales y morales (2,5 millones de dólares) a las víctimas del atentado.
Según la acusación, Fariduni, que había cumplido pena de cárcel en su país por acoso, recibió instrucción en Turquía y fue el encargado de preparar el atentado, al inspeccionar la sala de conciertos y comprar uno de los coches.
Durante el juicio que comenzó en agosto de 2025 los imputados admitieron de manera total o parcial su culpa.
Los cuatro yihadistas adquirieron para el atentado tres fusiles automáticos Kaláshnikov, una pistola Makárov y más de 1.300 cartuchos, con los que acribillaron a los asistentes a un concierto del grupo Picnic, que había congregado a varios miles de personas.
Además, un número indeterminado de personas murieron en el incendio provocado por las explosiones.