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El primer ministro de Bélgica, Bart De Wever, en Bruselas

El primer ministro de Bélgica, Bart De Wever, en BruselasAFP

Bélgica desmantela una célula terrorista que planeaba atentar contra el primer ministro

Según confirmó la Fiscalía federal, tres jóvenes de entre 17 y 24 años fueron detenidos en la ciudad de Amberes durante una serie de registros coordinados por la Policía antiterrorista

Las autoridades belgas han desarticulado una célula yihadista que planeaba un atentado contra el primer ministro del país, Bart De Wever, en una operación que ha sacudido al país y puesto de relieve la persistente amenaza del extremismo violento en Europa. Según confirmó la Fiscalía federal, tres jóvenes de entre 17 y 24 años fueron detenidos en la ciudad de Amberes durante una serie de registros coordinados por la Policía antiterrorista.

Los investigadores sospechan que los detenidos, todos de nacionalidad belga, preparaban un ataque con explosivos dirigido contra altos responsables políticos, con especial atención a De Wever. Durante los registros se incautaron materiales potencialmente explosivos, componentes electrónicos, una impresora 3D, una bolsa con bolas de acero que podrían haberse utilizado como metralla y un dron con el que supuestamente pretendían transportar el artefacto. Uno de los domicilios allanados se encontraba a escasos metros de la residencia del primer ministro, lo que ha elevado la alarma sobre la inminencia del plan.

La Fiscalía federal ha abierto una investigación por intento de asesinato terrorista y participación en actividades de un grupo terrorista, aunque por el momento no se ha vinculado a los sospechosos con ninguna organización internacional concreta. Según medios locales, los agentes habrían interceptado comunicaciones en las que los jóvenes discutían cómo fabricar explosivos y la mejor forma de perpetrar el ataque sin ser detectados.

El método ideado, que consistía en utilizar un dron para depositar una carga explosiva en las inmediaciones del objetivo, muestra un grado de planificación inusual en individuos de tan corta edad. «El material incautado y las conversaciones analizadas indican una preparación seria, no un simple acto impulsivo», señaló un portavoz judicial citado por Euronews.

El caso se produce en un momento de elevada tensión en Bélgica, donde sus servicios de Inteligencia mantienen el nivel 3 de alerta antiterrorista, considerado «grave». Solo en lo que va de 2025 se han abierto unas 80 investigaciones por terrorismo, superando ya las cifras de todo el año anterior. Bélgica ha sido, en la última década, uno de los países europeos más golpeados por el extremismo yihadista.

Los atentados de Bruselas de 2016, que dejaron 32 muertos en el aeropuerto y el metro de la capital, marcaron un punto de inflexión en la política de seguridad nacional. En años posteriores se produjeron ataques más aislados, como los de Lieja en 2018 y Bruselas en 2023, este último perpetrado por un radical islamista que asesinó a dos aficionados suecos antes de ser abatido.

El propio Bart De Wever, líder del partido nacionalista flamenco N-VA y una de las figuras más polarizadoras del panorama político belga, ya había sido objeto de amenazas en el pasado. Desde su llegada al cargo de primer ministro en febrero de este año, tras complejas negociaciones para formar gobierno, su discurso firme en materia migratoria y de seguridad lo ha convertido en blanco de críticas y de algunos sectores extremistas.

Las reacciones políticas no se hicieron esperar. De Wever agradeció públicamente a las fuerzas de seguridad por su profesionalidad y rapidez y pidió «no caer en la complacencia ante un enemigo que actúa en la sombra y aprovecha cualquier fisura». Por su parte, el ministro de Justicia anunció un refuerzo de los mecanismos de cooperación entre los servicios de Inteligencia y la Policía judicial, así como una revisión de los programas de prevención de la radicalización juvenil.

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