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Integrantes de la Policía de Río de Janeiro realizan un operativo contra las drogas y el crimen organizado, este 28 de octubre de 2025, en Río de Janeiro (Brasil)EFE

Brasil

Terror en Río de Janeiro: la mayor operación policial de su historia deja 132 muertos y una ciudad sitiada

La capital fluminense vivió este martes una de las jornadas más violentas de su historia reciente. Una macrooperación policial contra el crimen organizado desató intensos tiroteos en varias zonas de favelas, dejando al menos 132 muertos –entre ellos cuatro agentes– y 81 detenidos, según el último balance oficial. El operativo, con 2.500 efectivos desplegados, se centra en frenar la expansión territorial del Comando Vermelho (CV), la segunda organización criminal más poderosa de Brasil.

El despliegue, que comenzó en las zonas del Complexo da Penha y Complexo do Alemão, derivó rápidamente en un escenario de guerra urbana. Miembros del CV respondieron al avance policial con fuego intenso, lanzaron granadas desde drones y bloquearon avenidas con vehículos incendiados y barricadas. La Policía informó además de la incautación de 75 fusiles durante la jornada.

El gobernador de Río, Claudio Castro, denunció la falta de apoyo del Ejecutivo federal y pidió la intervención de las Fuerzas Armadas. «Río está sola en esta guerra», declaró el mandatario, de tendencia bolsonarista, tras revelar que el Ejército rechazó tres solicitudes de blindados. «Esto ya no es un problema de seguridad urbana, sino un conflicto alimentado por el tráfico internacional de armas», advirtió.

La magnitud de la operación –considerada ya la más letal en la historia de Río de Janeiro– paralizó buena parte de la vida cotidiana en la ciudad. Cuarenta y cinco escuelas suspendieron las clases, una docena de líneas de autobuses fueron desviadas y el tráfico quedó interrumpido en más de quince puntos, incluida la avenida Brasil, una de las principales arterias de la metrópolis. «Es un escenario de guerra», relató Suellen Gomes, profesora del Complexo do Alemão, al diario Estadão. «Los disparos comenzaron al amanecer. Nadie se atreve a salir cuando hay operación.»

Desde 1979 dedicado al tráfico de drogas

El Comando Vermelho, nacido en 1979 en una prisión de Río, controla amplios territorios dedicados al tráfico de drogas, armas y otras actividades ilícitas. Su poder solo es superado por el Primer Comando de la Capital (PCC), con base en São Paulo, su principal rival. El objetivo principal del operativo es capturar a Edgar Alves de Andrade, alias Doca, señalado como uno de los máximos jefes del CV en la región.

La operación ocurre a pocos días de que Brasil reciba a líderes mundiales en la Cumbre del Clima COP30, que se celebrará en Belém, en el norte amazónico. Mientras el presidente Luiz Inácio Lula da Silva prepara su papel como anfitrión del encuentro, Río de Janeiro enfrenta un baño de sangre que revive el debate sobre el papel del Estado, la militarización de la seguridad y el avance del crimen organizado en las grandes ciudades brasileñas.