Países de la CELAC y la UE refuerzan su alianza «entre iguales» en la Cumbre de Santa Marta
Países de la CELAC y la UE refuerzan su alianza «entre iguales» en la Cumbre de Santa Marta
La IV Cumbre CELAC–UE concluye con una declaración conjunta de 52 puntos centrada en el multilateralismo, la seguridad ciudadana y la economía del cuidado, pese a las ausencias de varios mandatarios y las críticas a Estados Unidos
La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la Unión Europea (UE) celebraron este domingo en Santa Marta la IV Cumbre birregional, marcada por el objetivo de consolidar una relación «entre iguales». El evento, que reunió a representantes de 60 países —aunque solo nueve jefes de Estado o de Gobierno estuvieron presentes—, sirvió para reforzar los lazos políticos, económicos y sociales entre ambos bloques en un contexto global de alta tensión e incertidumbre.
El presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, subrayó que la reunión envió «un mensaje claro al mundo»: incluso en tiempos de crisis, Europa, América Latina y el Caribe eligen el diálogo sobre la división, la cooperación sobre la confrontación y la asociación sobre el aislamiento.
El encuentro culminó con la Declaración de Santa Marta, un documento de 52 puntos firmado por 58 de los 60 países presentes. En él se abordan asuntos tan variados como el respeto al derecho internacional, la lucha contra el narcotráfico, la defensa del multilateralismo y la exigencia de paz en Gaza y Ucrania.
Dos de los compromisos más destacados fueron la creación de una Alianza para la Seguridad Ciudadana, destinada a fortalecer la cooperación en materia de crimen organizado y tráfico de drogas, y un Pacto por los Cuidados, orientado a promover el intercambio de buenas prácticas en la llamada «economía del cuidado».
El encuentro culminó con la Declaración de Santa Marta, un documento de 52 puntos firmado por 58 de los 60 países presentes
Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el trabajo de cuidado no remunerado representa en promedio un 21,3 % del PIB regional, lo que pone de relieve su enorme peso económico y social.
«Con esta cumbre, avanzamos en consolidar una relación basada en el desarrollo sostenible, la justicia social y los derechos humanos», afirmó Costa al cierre del encuentro.
Petro celebra el «éxito político» del encuentro
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anfitrión de la cita y actual presidente pro tempore de la CELAC, calificó la cumbre como «un gran éxito político», pese a su corta duración —reducida de dos días a uno— y a la limitada presencia de mandatarios.
Entre los asistentes destacaron el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quienes participaron en la sesión inaugural antes de retirarse.
Petro insistió en que la CELAC y la UE deben seguir avanzando en una agenda común que combine la sostenibilidad económica con la equidad social, y defendió la necesidad de «una América Latina con voz propia» en el escenario internacional.
Tensiones con Estados Unidos por las operaciones en el Caribe
Durante las intervenciones a puerta cerrada, varios líderes aprovecharon la ocasión para expresar su malestar con la política estadounidense en la región. Pedro Sánchez pidió reforzar la unidad CELAC–UE en defensa del derecho internacional y del libre comercio, en alusión a los recientes ataques de Estados Unidos contra supuestas narcolanchas en aguas del Caribe y el Pacífico.
Gustavo Petro, anfitrión de la cita y actual presidente pro tempore de la CELAC, calificó la cumbre como «un gran éxito político»
Sin mencionar directamente al presidente Donald Trump, el mandatario español advirtió sobre las consecuencias de recurrir a la fuerza fuera del marco legal. En la misma línea, Lula da Silva denunció la «reaparición del lenguaje militarista en el continente», al afirmar que «viejas maniobras retóricas son recicladas para justificar intervenciones ilegales».
El tema económico también ocupó un lugar central. La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, defendió a Europa como «un socio comercial confiable y predecible». Aseguró que la UE trabaja para concluir el acuerdo con Mercosur y actualizar el tratado con México, en una apuesta por un comercio más transparente, inclusivo y basado en reglas.