Sanae Takaichi primer ministra de Japón durante un discurso en un comité del Parlamento
Sube la tensión entre Japón y China por las declaraciones de la primera ministra nipona en favor de Taiwán
Sanae Takaichi, quien afirmó en el parlamento que un ataque chino contra Taiwán podría desencadenar una posible respuesta militar por parte de Tokio
La prensa estatal china, al servicio del régimen de comunista de Pekín, se ha lanzado ferozmente contra la primer ministra de Japón, Sanae Takaichi, quien afirmó en el parlamento la semana pasada que un ataque chino contra Taiwán podría constituir una «situación que amenaza la supervivencia» de Japón y desencadenar una posible respuesta militar por parte de Tokio.
Aunque Takaichi ha dicho desde entonces que se abstendrá de volver a hacer tales comentarios y Tokio pidió el martes esfuerzos mutuos para reducir la tensión, los editoriales de los medios estatales chinos sugieren que la crisis irá en aumento.
Según constató Reuters, la emisora estatal CCTV afirmó en un editorial emitido el martes por la noche que las declaraciones de Takaichi eran de «naturaleza e impacto extremadamente maliciosos» y que habían «cruzado la línea» con China.
Una publicación en una cuenta de redes sociales afiliada a CCTV calificó a Takaichi de «alborotadora», utilizando la palabra como un juego de palabras con la pronunciación de su apellido en chino.
El editorial de CCTV también comparó la referencia de Takaichi a «situaciones que amenazan la supervivencia» con la invasión japonesa de Manchuria, en el noreste de China, en 1931.
«Hay que cortarle la cabeza»
Hasta ahora, los líderes japoneses han evitado mencionar a Taiwán al discutir públicamente tales escenarios, manteniendo una ambigüedad estratégica que también favorece el principal aliado de seguridad de Tokio, Estados Unidos.
Pekín reclama Taiwán y no ha descartado el uso de la fuerza para tomar el control de la isla, situada a tan solo 110 km del territorio japonés. El Gobierno taiwanés rechaza las reivindicaciones de soberanía de Pekín.
Mientras tanto, algunas figuras políticas de alto rango en Tokio han sugerido expulsar al diplomático chino Xue, quien compartió un artículo periodístico sobre las declaraciones de Takaichi el sábado y comentó: «Hay que cortarle la cabeza a ese entrometido».
La publicación, que según el régimen comunista de China se realizó a título personal, fue eliminada posteriormente.
Takayuki Kobayashi, jefe de política del partido gobernante, instó el martes al gobierno a expulsar a Xue si Pekín no mostraba ningún esfuerzo por resolver la situación. El destacado legislador de la oposición, Kenta Izumi, también pidió la expulsión inmediata de Xue.