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La primera ministra danesa, Mette Frederiksen

La primera ministra danesa, Mette FrederiksenEFE

El Gobierno izquierdista danés entra en su peor crisis tras perder la alcaldía de Copenhague 112 años después

Con las elecciones generales programadas para el próximo año, los socialdemócratas sufren un gran revés y temen perder el control del Ejecutivo

El Partido Socialdemócrata de la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ganó formalmente las elecciones municipales celebradas el martes con un 23,2 % de los votos, pero lo hizo firmando, a su vez, una de sus noches más amargas en décadas. El retroceso de más de cinco puntos respecto a los comicios de 2021, unido a la pérdida de la alcaldía de Copenhague después de más de un siglo, ha desatado un terremoto político de consecuencias imprevisibles a menos de un año de las elecciones generales.

Aunque los socialdemócratas conservaron el control de Aarhus, Odense y Aalborg –las otras grandes ciudades del país– y siguen siendo la primera fuerza municipal a nivel nacional, el dato devastador fue la pérdida de la capital, Copenhague, por primera vez desde 1912. La candidata del partido, Pernille Rosenkrantz-Theil, reconoció su derrota la madrugada del miércoles al confirmar que ningún otro partido de izquierdas la había invitado a las negociaciones.

«Contábamos con retroceder, pero el retroceso es mayor de lo que habíamos calculado y eso no es satisfactorio», admitió Frederiksen poco después. La primera ministra también asumió la responsabilidad política, consciente de que buena parte de la caída se interpreta como un referéndum indirecto sobre su liderazgo.

Mientras tanto, la prensa danesa, con influyentes diarios como Politiken, DR o Berlingske coincidien en el diagnóstico y hablan de «humillación total», «catástrofe» y «hundimiento» para los socialdemócratas. No solo por el retroceso nacional, sino también porque los liberales pasan a controlar muchas más alcaldías (39 frente a 26) y tres de las cuatro regiones del país. Por si fuera poco, por primera vez desde la reforma municipal de 2007 los socialdemócratas se han quedado fuera de dos ayuntamientos.

Mientras tanto, en la capital, la derrota fue total para el partido de la primera ministra. Los socialdemócratas finalizaron terceros, con un 12,7 % de los votos, y se vieron ampliamente superados por dos formaciones de izquierda que históricamente habían actuado como socios menores: la rojiverde Lista Unitaria (22,1 %) y el Partido Socialista Popular (17,9 %), que creció casi siete puntos y fue finalmente quien obtuvo la alcaldía al reunir una mayoría transversal que excluyó expresamente a los socialdemócratas.

Pedro Sánchez conversa con sus homólogos de Dinamarca, Mette Frederiksen y de Polonia, Donald Tusk

Pedro Sánchez conversa con sus homólogos de Dinamarca, Mette Frederiksen y de Polonia, Donald TuskEuropa Press

La primera ministra, Frederiksen, evitó este miércoles especular públicamente sobre las causas del desastre, aunque varios analistas apuntan a dos factores: el desgaste natural de gobernar en plena crisis internacional –con inflación, la guerra en Ucrania y el rearme militar en el centro del debate– y, sobre todo, la incomodidad de parte del electorado progresista con la coalición centrista que Frederiksen decidió formar en 2022 junto a los liberales y Los Moderados, dejando fuera a sus socios tradicionales del centroizquierda. Interpelada directamente sobre si aquella decisión fue un error, la primera ministra lo rechazó: «Una cosa es lo que ocurre en nuestro municipio, pero también hay un mundo inseguro, una guerra en Ucrania y la necesidad de un rearme considerable», afirmó.

La derecha huele sangre

Aunque tampoco celebran un gran momento político, con los liberales perdiendo apoyos, los conservadores retrocediendo y la derecha populista estancada, los partidos del bloque conservador ven en estos resultados la posibilidad de una remontada general de cara a las elecciones generales que se celebrarán el próximo año.

Los liberales, pese a su mal dato en voto, son los grandes vencedores en poder territorial y Triels Lund Poulsen, su líder y actual ministro de Defensa, evitó lanzar su candidatura al puesto de Frederiksen, pero dejó caer que ya no es «impensable» una mayoría de derechas. De hecho, varias encuestas de los últimos meses han empezado a dibujar un escenario en el que una amplia confluencia del espectro conservador podría volver al Gobierno. La campaña que viene, en un país acostumbrado históricamente a la estabilidad, promete ser la más abierta en muchos años.

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