PAULINE

La líder del partido australiano One Nation, Pauline Hanson

Una diputada australiana entra con burka en el Senado y provoca la suspensión del pleno

La líder del partido One Nation reaviva la polémica sobre la prohibición del burka y genera indignación entre senadoras musulmanas y miembros del Gobierno

La líder del partido australiano One Nation, Pauline Hanson, volvió a desatar una tormenta política este lunes al entrar al Senado vestida con un burka, una acción que provocó un profundo malestar entre los parlamentarios y que llevó finalmente a su suspensión inmediata. Hanson, de 71 años, ha defendido durante décadas la prohibición del burka y fuertes recortes en la inmigración, y esta es la segunda vez en su carrera parlamentaria que recurre a esta controvertida puesta en escena.

El episodio tuvo lugar apenas unos minutos después de que el Senado le negara permiso para presentar un proyecto de ley que buscaba prohibir el uso del burka y otras coberturas faciales completas en todo el país. Su irrupción con la prenda islámica cubriéndole completamente el rostro generó indignación inmediata entre los miembros de la Cámara Alta.

La senadora musulmana Fatima Payman, primera mujer en usar hiyab en el Parlamento australiano, calificó la acción como un acto profundamente irrespetuoso hacia una fe entera, exigiendo que se actuara de inmediato. Por su parte, la senadora independiente Lidia Thorpe fue aún más tajante: «Esto no puede estar pasando. Saquen a esta mujer racista de aquí ahora mismo» declaró, advirtiendo que bloquearía los procedimientos hasta que se retirara a Hanson del recinto.

La ministra de Asuntos Exteriores y líder del Gobierno en el Senado, Penny Wong, solicitó una resolución que calificara la conducta de Hanson como desordenada. «Tenemos el privilegio de representar a ciudadanos de todas las creencias y debemos hacerlo con decencia» afirmó. «El tipo de falta de respeto que está mostrando no es digno de un miembro del Senado australiano».

Ante la negativa de Hanson a retirarse voluntariamente la prenda y abandonar la sala, la Presidencia ordenó su suspensión por el resto del día. Aun así, la líder de One Nation se mantuvo desafiante, acusando a sus colegas de actuar «sin debate» y calificándolos de «hipócritas».

El gesto fue duramente criticado también fuera de la Cámara. Aftab Malik, enviado especial contra la islamofobia en Australia, advirtió de que acciones como esta solo contribuyen a incrementar el acoso, las amenazas y la violencia hacia mujeres musulmanas.

Pauline Hanson en 2017

Pauline Hanson en 2017

Hanson ya había protagonizado un incidente similar en 2017, cuando también se presentó en el Senado con un burka. Su insistencia en reabrir el debate sobre la prohibición del velo islámico vuelve a polarizar a la opinión pública en un país donde la libertad religiosa es un pilar constitucional, y donde la comunidad musulmana denuncia un aumento preocupante de la discriminación.

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