El sarcófago que, desde 2019, cubre el reactor 4 de la central nuclear de Chernóbil
La ONU advierte de que el sarcófago de Chernóbil ha perdido su «función principal de contención»
La central nuclear ucraniana fue atacada el pasado mes de febrero con drones explosivos que causaron daños en las estructuras exteriores del llamado «Nuevo Confinamiento Seguro» (NSC)
El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) ha advertido de que el sarcófago instalado hace una década en la central nuclear ucraniana de Chernóbil para prevenir una repetición del accidente de 1986 ha perdido «su función principal de contención» como consecuencia del ataque recibido en febrero de este año durante la invasión rusa de Ucrania.
Ucrania acusó en su momento a Rusia del impacto de un dron en el sarcófago protector de la central nuclear de Chernóbil en torno a las 01:50 de la madrugada del 2 de febrero, pero Moscú se desvinculó de lo sucedido y apuntó en su lugar a una «provocación» por parte de las autoridades ucranianas.
Si bien en una reciente inspección no se constataron daños permanentes en la estructura ni en los sistemas de monitoreo, los expertos del OIEA confirmaron que la misma ha «perdido sus funciones principales de seguridad, incluida su capacidad de confinamiento», señala la agencia nuclear de la ONU en un comunicado publicado durante la noche del viernes.
Chernóbil, donde en 1986 sucedió uno de los peores accidentes nucleares de la historia, fue atacada el pasado mes de febrero con drones explosivos que causaron daños en las estructuras exteriores del llamado «Nuevo Confinamiento Seguro» (NSC) aunque no causaron escapes de radiación.
El ataque, del que se responsabilizan mutuamente Ucrania y Rusia, provocó un gran incendio en el revestimiento exterior de la enorme estructura de acero construida para evitar cualquier liberación radiactiva del reactor destruido en 1986.
«Se han realizado reparaciones temporales limitadas en el techo, pero la restauración oportuna y completa sigue siendo esencial para evitar una degradación adicional y garantizar la seguridad nuclear a largo plazo», señaló el director general del OIEA, Rafael Grossi, en la nota.
El OIEA recomienda continuar la restauración y el trabajo de protección de la estructura del NSC, incluidas medidas de control de humedad y un programa actualizado de monitoreo de corrosión.
Además, se debería modernizar el sistema integrado de monitoreo automático del objeto refugio construido sobre el reactor inmediatamente después del accidente, sucedido hace casi cuatro décadas a unos 120 kilómetros al norte de Kiev.
Para 2026 se prevén reparaciones temporales adicionales – con el apoyo del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD)– para respaldar el restablecimiento de la función de confinamiento del NSC, preparando el camino para su restauración completa una vez que finalice la guerra.
Chernóbil fue ocupada temporalmente por fuerzas rusas al inicio de la guerra, pero sigue desde entonces bajo control de las autoridades ucranianas.
«El OIEA –que tiene un equipo permanentemente en el lugar– continuará haciendo todo lo posible para apoyar los esfuerzos destinados a restaurar completamente la seguridad y protección nuclear en Chernóbil», concluyó Grossi en el comunicado.