Manifestantes en las calles de Teherán
Las protestas en Irán por la situación económica dejan al menos seis muertos
La inflación y la depreciación del rial han provocado un gran descontento social en el país
Una ola ciudadan de indignación por el alto costo de la vida ha desencadenado violentos enfrentamientos en Irán, dejando al menos seis muertos este jueves, según han informado algunos medios locales y agencias oficiales.
Las movilizaciones, que iniciaron el pasado domingo en Teherán con el cierre de comercios, se han extendido rápidamente a universidades y diversas provincias del país. Los manifestantes denuncian una inflación descontrolada, la depreciación de la moneda local y el estancamiento económico que asfixia a la República Islámica.
Irán sufre desde hace años un encarecimiento desenfrenado. En diciembre, los precios aumentaron una media del 52 % interanual, según el Centro de Estadísticas.
El aumento del enfado
Aunque las protestas comenzaron en el corazón comercial del país, Teherán, el foco de las protestas también se ha movido este jueves hacia ciudades de tamaño medio de Irán, donde la presencia estatal se vio desafiada por grupos de manifestantes. Los enfrentamientos han dejado un saldo temporal de seis víctimas mortales y también daños materiales que reflejan la gravedad de la crisis social.
En la ciudad de Lordegan, situada a unos 650 kilómetros al suroeste de la capital, la situación ha alcanzado niveles críticos.
Según los informes de la agencia de noticias Fars, la última jornada ha estado marcada por actos vandálicos que desembocaron en la destrucción de propiedades públicas. Los enfrentamientos directos entre la policía y los civiles han terminado con la muerte de dos personas en esta ciudad. Además de una ola de detenciones
La provincia de Lorestán se convirtió en uno de los puntos más sangrientos de la semana, especialmente en la localidad de Azna. Allí, lo que comenzó como una movilización por el alto costo de la vida derivó en un asedio a una sede policial. El saldo fue devastador: tres fallecidos y 17 heridos.
En Kuhdasht se ha confirmado la muerte de un joven de 21 años perteneciente a al Basij. Una milicia paramilitar integrada por voluntarios, afiliados a los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de la República Islámica.