Iraníes se congregan mientras bloquean una calle durante una protesta en Teherán, Irán
Rubio muestra su apoyo «al valiente pueblo de Irán» en las protestas contra el régimen que suman más de 50 muertos
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha respaldado este sábado las protestas desencadenadas en Irán desde hace catorce días con un escueto mensaje en su perfil de X, antes Twitter: «Estados Unidos apoya al valiente pueblo de Irán».
Rubio escribió ese breve comentario este sábado, jornada en la que siguen sin funcionar internet y la telefonía en Irán, donde las protestas, surgidas en principio por la mala situación económica del país, que se desataron el 28 de diciembre han seguido escalando hasta llegar a decenas de ciudades y cuestionar al líder supremo iraní, al ayatolá Alí Jamenei.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha venido advirtiendo de una posible intervención en Irán ante la violencia ejercida contra los manifestantes. Son al menos 51 los muertos registrados desde el 28 de diciembre, según informó este viernes la ONG Iran Human Rights (IHRNGO), con sede en Oslo (Noruega).
Asimismo, Reza Pahlaví, el primogénito del último sah de Irán, está alentando las protestas y este sábado llamó a una huelga general para «doblegar por completo» a la República Islámica y el frágil «aparato represivo» que encabeza el líder supremo.
Pahlaví, exiliado desde que la revolución islámica derrocó a su padre en 1979, también hizo una petición el viernes a Trump para estar preparado para intervenir en ayuda del pueblo iraní.
Las malas relaciones entre Estados Unidos e Irán se cimentaron, precisamente, en 1979, cuando estudiantes islámicos asaltaron la embajada de Estados Unidos en Teherán.
Los estudiantes secuestraron a 52 funcionarios estadounidenses durante 444 días para exigir la extradición del sah Mohamad Reza Pahlaví (el padre de Reza Pahlaví). La revolución dio lugar a la vigente República Islámica.
Más de 36 horas de apagón
A las 8:00 hora local de este sábado, cuando amanecía en Irán tras «otra noche de protestas», las métricas mostraban cómo internet llevaba ya 36 horas sin funcionar en el país persa, según denunció en X la plataforma NetBlocks, que supervisa el tráfico y la censura en internet.
La falta de internet «limita severamente la capacidad de los iraníes» de comprobar si familiares y amigos están seguros, añadió NetBlocks, que viene reportando la caída de la conectividad en Irán desde el jueves, cuando las autoridades iraníes cortaron el acceso al internet global en un aparente intento por controlar las protestas que arrancaron el pasado 28 de diciembre en Teherán y se han extendido a multitud de ciudades.
Para Rebecca White, investigadora de Amnistía Internacional (AI) sobre vigilancia selectiva, las autoridades iraníes han vuelto a bloquear internet –ya hubo restricciones en las protestas de 2022 de «Mujer, vida, libertad»– de forma «deliberada» para ocultar «el verdadero alcance de las graves violaciones de derechos humanos y los crímenes de derecho internacional que están cometiendo para aplastar» las manifestaciones.
«Este bloqueo generalizado de internet no solo oculta violaciones de derechos humanos, sino que constituye en sí mismo una grave violación de derechos humanos», sostuvo White en un comunicado de Amnistía Internacional.
Además de señalar que el acceso a internet «es un derecho humano fundamental e indispensable en tiempos de protesta», advirtió de que «los bloqueos de internet sumergen a las personas en la oscuridad digital, impidiendo que quienes se encuentran dentro del país reciban información o la compartan con el mundo exterior».
«Esto es totalmente intencional. Impide que se documenten violaciones de derechos humanos, incluidos los homicidios ilegítimos cometidos por las fuerzas de seguridad, y perpetúa la impunidad de estos crímenes de Estado», insistió White.