Fundado en 1910

Trump admite que está en busca y captura de más soplones y «filtradores» en el Pentágono

La detención del ingeniero de sistemas y exmarine, Aurelio Luis Pérez-Lugones, por filtrar documentos sobre operaciones en Venezuela, dispara las alarmas sobre la seguridad y acceso de informes clasificados o de alta sensibilidad

El presidente estadounidense, Donald Trump

El presidente estadounidense, Donald TrumpAFP

La Administración Trump está a la caza y captura de infiltrados y «soplones» en el Gobierno. La detención de Aurelio Luis Pérez-Lugones, presunta fuente del diario The Washington Post sobre temas de Venezuela, ha sido la primera hecha pública, pero según el presidente de Estados Unidos, no será la única.

Hay lista de espera para atrapar a funcionarios y contratados que distribuyan información sensible o clasificada a la prensa. Palabra más, palabra menos es lo que ha anunciado esta semana el presidente de Estados Unidos tras confirmar que Pérez-Lugones había sido descubierto y está detenido en una prisión federal por hacerse con documentación sensible y clasificada que estaría entregando al Post.

En la tartera y el sótano de su casa

Trump no dijo expresamente que la destinaria de los documentos que fueron hallados en su tartera y en el sótano de su casa fuera la periodista del Washington Post Hannah Natanson, pero la secuencia de acontecimientos posteriores llevó a esa conclusión en los medios de Estados Unidos y a tenor de los acontecimientos posteriores, en el FBI.

La vivienda de la reportera, a la que se advirtió que no está bajo investigación, fue registrada y su móvil incautado. Resulta difícil encontrar un precedente similar dado el blindaje legislativo de los medios de comunicación en Estados Unidos. Esta decisión, sumada al choque permanente del Gobierno con la prensa y las restricciones impuestas por el secretario de la Guerra, Pet Hegseth, para acceder con libertad a las dependencias de la sede de su departamento, han vuelto a generar inquietud en la prensa.

¿Quién es Aurelio Pérez-Lugones?

Aurelio Luis Pérez-Lugones es un ex marine especializado en programación de sistemas que trabajó para la Armada. Sus vínculos militares y trayectoria fueron suficientes para que el Pentágono le considera una persona en la que podía confiar. El ministerio de Defensa le contrató como un técnico externo o profesional de la informática con, prácticamente, carta blanca para hurgar en las tripas de las computadoras que guardan, posiblemente, los secretos más importantes del planeta.

La filtración sobre aspectos de los planes sobre Venezuela y el desarrollo de los mismos con la operación Resolución absoluta (extracción de Maduro y Cilia Flores) hizo saltar todas las alarmas en la Casa Blanca.

El FBI se puso a investigar dónde estarían las filtraciones por las que se abrían colado informes «clasificados» y dio con el «soplón» o «filtrador», como lo llamó Donald Trump.

Los agentes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) hallaron en el sótano de su casa material sensible que había sustraído del Pentágono, supuestamente uno de los edificios más seguros del mundo. Se trataría de papeles a los que muy pocas personas tenían acceso y que luego se vieron reflejados en informaciones del Washington Post.

Pérez-Lugones, de origen hispano, habría centrado su interés y hurtos de documentos en la crisis de Venezuela

Con autorización a niveles altos de confidencialidad, Aurelio Luis Pérez-Lugones, de origen hispano, había centrado su interés –y hurtos– en la crisis de Venezuela.

En su teléfono móvil, según el FBI, quedaron registrados «en chats» conversaciones donde se comentaban el contenido de los documentos sustraídos. Posiblemente, algunos de estos intercambios de información debieron suceder con Hannah Natanson y eso explicaría que también a ella, que no está acusada de nada, le quitarán el teléfono móvil.

El detenido, cuya edad y situación civil no se ha facilitado, tendría unos 35 años, y se encuentra en una prisión federal donde, «seguramente pasé mucho tiempo» en palabras del presidente de Estados Unidos.

Trump anunció su detención este miércoles 14 de enero y comentó que espera localizar más traidores a los que estarían siguiendo la pista. «Lo estamos rastreando», dijo.

En una rueda de prensa en la Casa Blanca, el republicano lo dijo sin que nadie le preguntara. «En otro orden de cosas –añadió– es importante revelar que el filtrador de Venezuela fue encontrado y está en prisión ahora. El filtrador fue encontrado, el filtrador se encuentra en prisión. Probablemente permanecerá ahí mucho tiempo».

En una publicación en redes sociales la Fiscal General Pam Bondi, sobre la que Trump parece no estar demasiado contento, confirmó lo que ya era un secreto a voces: «A pedido del Departamento de Guerra, el Departamento de Justicia y el FBI ejecutaron una orden de allanamiento en la casa de una periodista del Washington Post que estaba obteniendo y reportando información clasificada y filtrada ilegalmente de un contratista del Pentágono».

«La administración Trump –continuó– no tolerará filtraciones ilegales de información clasificada que, al ser divulgadas, representen un grave riesgo para la seguridad nacional de nuestra nación y para los valientes hombres y mujeres que sirven a nuestro país», escribió Bondi.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas