Personal de seguridad inspecciona el lugar de la explosión después de un ataque de separatistas baluchis en Quetta
Una ofensiva coordinada en Pakistán deja al menos 125 muertos en la región de Baluchistán
Islamabad combate a una rebelión separatista en Baluchistán, una empobrecida región fronteriza con Irán y Afganistán y cuyo subsuelo esconde abundantes minerales e hidrocarburos
Al menos 18 civiles y 15 agentes de las fuerzas de seguridad murieron en unos ataques «coordinados» efectuados por separatistas de Baluchistán en distintos puntos del suroeste de Pakistán, han informado las autoridades este sábado. También se han reportado la muerte de 92 militantes, incluidos «tres atacantes suicidas».
Desde hace décadas, Pakistán combate a una rebelión separatista en Baluchistán, una empobrecida región fronteriza con Irán y Afganistán y cuyo subsuelo esconde abundantes minerales e hidrocarburos.
El ala de comunicación de las Fuerzas Armadas (ISPR) señaló en un comunicado que se habían producido ataques en varios lugares, incluida la capital provincial, Quetta, y Gwadar.
«Dieciocho civiles inocentes» y 15 miembros de las fuerzas de seguridad murieron, señaló en un comunicado, en el que reportó 92 militantes fallecidos.
Por su parte, el Ejército de Liberación de Baluchistán reconoció haber atacado instalaciones militares y a funcionarios de Policía y de la administración civil por medio de asaltos armados y ataques suicidas. Igualmente bloquearon carreteras para ralentizar la respuesta de las fuerzas de seguridad.
La ofensiva se produjo un día después de que el Ejército de Pakistán anunciara haber matado a 41 rebeldes de Baluchistán.
El primer ministro, Shehbaz Sharif, elogió a las fuerzas de seguridad y prometió «continuar la guerra contra el terrorismo hasta su completa erradicación».
En los últimos años, los separatistas de Baluchistán han intensificado sus ataques a paquistaníes oriundos de otras provincias, que trabajan en la región. También han atacado a empresas energéticas extranjeras.
El año 2024 fue especialmente sangriento, con más de 1.600 muertos, casi la mitad soldados y policías, según el Centro de Investigación y Estudios de Seguridad de Islamabad.