Ciudadanos de Caracas casi un mes después de la captura de MaduroDPA vía Europa Press

Los venezolanos ven el futuro con esperanza: «Mi deseo es que todos los que se han ido puedan regresar»

La grave situación económica que atraviesa el país caribeño sigue siendo una de las principales preocupaciones de la población

Venezuela avanza, bajo la tutela de la Administración de Donald Trump, hacia un proceso de transición que permite dejar atrás los peores años de la dictadura chavista. En las calles de Caracas, los venezolanos ven con esperanza esta nueva etapa que se les abre tras la captura del autócrata Nicolás Maduro y su mujer, Cilia Flores, por parte de Estados Unidos a principios de este mes de enero.

Sin ir más lejos, este viernes, la presidenta interina, Delcy Rodríguez, anunció una ley de amnistía general para todos los presos políticos del país sudamericano, así como el cierre del temido centro de torturas chavista, El Helicoide, que será reconvertido en un polideportivo. «Anuncio una ley de amnistía general y encargo que esa ley se lleve a Asamblea Nacional para favorecer la convivencia en Venezuela», declaró Rodríguez.

Durante su intervención, la mandataria chavista pidió «que nadie imponga la violencia o la venganza, para que todos vivamos con respeto» y aseguró que «las instalaciones del Helicoide, que hoy sirven como centro de detención, se convertirán en un centro social, deportivo, cultural y comercial para la familia policial y para las comunidades aledañas». Venezuela parece que por fin puede empezar a pasar página de uno de los capítulos más negros de su historia.

Aún así, entre las principales preocupaciones de los venezolanos, además de la falta de libertades, está la grave situación económica que atraviesa el país, tras años de expolio por parte del chavismo. En este sentido, Estados Unidos ha decidido cancelar las sanciones impuestas a la industria petrolera del país caribeño. Con todo, la población espera experimentar mejoras en su calidad de vida. «El ciudadano común aún no ve reflejado los cambios», se queja una caraqueña.