Israel se acerca a Hispanoamérica con el cambio de ciclo electoral
Las comunidades judías en la región, aunque diversas en tamaño, han tenido históricamente un impacto cultural y político significativo. Gobiernos pro-occidentales suelen reforzar medidas de seguridad y cooperación cultural con ellas; en gobiernos de izquierda hay mejor relación con las colectividades árabes
El presidente electo de Chile José Antonio Kast y el mandatario argentino Javier Milei
Durante 2025-2026, Hispanoamérica ha vivido un notable cambio político: el giro hacia gobiernos conservadores o de centro-derecha en muchos países de la región. Un tema tan amplio obliga a brindar un panorama esquemático, que pinte una visión general de la situación. Asimismo, las viejas definiciones de izquierda, centro y derecha se utilizan pese al significado relativo que tienen hoy en día.
Una combinación de factores explican el actual panorama. La inseguridad y el crimen, con el aumento de delitos violentos, narcotráfico y la sensación de impunidad ha motivado a los ciudadanos a buscar respuestas firmes y políticos que prometen «mano dura».
El desgaste de la izquierda con gobiernos que enfrentaron problemas económicos, alta inflación y escándalos de corrupción, debilitó a los partidos «progresistas».
Otro factor es la influencia internacional, especialmente de EE.UU. bajo la administración Trump, impulsando una nueva Doctrina Monroe con énfasis en seguridad, narcotráfico y alineamientos políticos con Washington.
Este fenómeno se interpreta como una reacción a la «marea rosa», la oleada de gobiernos izquierdistas entre cuyas gestiones fueron desastrosas.
Argentina y el libertario Javier Milei
Milei encarna un cambio radical: liberalismo económico duro, fuerte retórica anticomunista, crítica a los partidos tradicionales y alineamiento con Trump.
Su mandato ha impulsado iniciativas diplomáticas como los Acuerdos de Isaac, una propuesta para reforzar lazos entre Israel y estados democráticos.
La simpatía del presidente va mas allá de lo político. Es un estudioso de la religión judía, si bien es cristiano. Afirmó que en 2026 trasladará la embajada argentina a Jerusalén.
Los hebreos son la mayor comunidad hispanoamericana, con unos 270.000 integrantes. También existe un grupo importante de «judíos mesiánicos», que mantienen su identidad pero aceptan a Jesús como el Mesías.
El Brasil de Lula da Silva
Lula simpatiza con Cuba, el chavismo y grupos terroristas. En 2023 Brasilia condenó la masacre palestina contra civiles israelíes. Llamó a un cese del fuego y pidió la liberación de los niños y rehenes retenidos por Hamás. Pero luego fue muy crítico con la respuesta de Israel, calificándola de «genocidio» y comparándola con el Holocausto, afirmación que indignó.
Históricamente sólo un ignorante o malintencionado puede comparar ambos hechos. El candidato opositor es Flávio Bolsonaro –se vota en octubre–, hijo del expresidente, quien al igual que su padre defiende una alianza con Washington y Jerusalén. La comunidad hebrea suma 110.000 personas.
El Uruguay de Yamandú Orsi
Mantiene un gobierno identificado con la izquierda, con pocos resultados prácticos y un zigzagueo en política exterior que no deja claro su rumbo. La sólida historia democrática uruguaya aleja cualquier riesgo de autoritarismo.
Orsi se posicionó como un moderado dentro de la región, manifestando apoyo al derecho de Israel a existir en paz y diferenciando críticas políticas al gobierno israelí de un rechazo al Estado.
Señaló que apoya el derecho a un estado palestino también, equilibrando ambos puntos de vista. Sin embargo grupos radicales se han manifestado por romper relaciones y se han producido actos antisemitas, así como concentraciones proisraelíes. La comunidad judía suma unos 25.000 miembros.
José Antonio Kast, presidente electo de Chile
Con una victoria en 2025 por amplio margen, Kast representa un giro hacia la derecha, apelando a seguridad, orden y freno a la inmigración ilegal. Su campaña se apoyó en el descontento social por la carestía y la delincuencia. La comunidad palestina votó masivamente en su contra. Es un católico practicante, con firmes convicciones religiosas. Su Gobierno empezará el 11 de marzo.
El Paraguay de Santiago Peña
Mantiene una histórica amistad con Israel, arraigada en principios y valores compartidos. El actual presidente, Santiago Peña, trasladó su embajada a Jerusalén, fortaleciendo así la alianza con el estado hebreo.
Daniel Noboa en Ecuador
Gobierna con un enfoque que prioriza la seguridad y un reformismo moderado, sin radicalismos. Mantiene una histórica amistad con Israel, arraigada en principios y valores democráticos compartidos.
Inauguró un centro diplomático en Jerusalén con estatus oficial, lo que podría anticipar un traslado de la embajada, y subrayó su reconocimiento de Israel como aliado.
Rodrigo Paz en Bolivia
Su llegada al poder en 2025 marcó el fin de décadas de gobiernos socialistas, autoritarios y corruptos. Especialmente durante la presidencia autoritaria de Evo Morales. Apenas asumir restableció relaciones con Jerusalén, cortadas por el régimen anterior.
Gustavo Petro en Colombia
Petro polarizó el país. Utiliza un estilo agresivo y la oposición tiene dudas sobre su salud mental, debido a medidas irracionales y payasescas.
Su ultima declaración fue que «en La Habana se vive mejor que en Miami». Líderes parlamentarios respondieron que seguramente por eso tantos cubanos se escapan a Miami... pero ninguno a Cuba. Rompió relaciones diplomáticas con Israel apenas asumir y se lo considera directamente antisemita.
La transición en Venezuela
El chavismo fue un financista del terror y aliado de Teherán. La corrupción alcanzó niveles siderales. Ahora se vive una transición forzada.
Tras la captura de Maduro y su próximo juicio en Nueva York, se ha reestablecido cierto diálogo y liberación de presos políticos. María Corina Machado –líder democrática y ganadora del Nobel– ha declarado que, de llegar al poder, estrechará lazos con EE.UU., Alemania e Israel.
Claudia Sheinbaum en México
Impulsa una agenda enfocada en temas sociales e independencia respecto a Washington, que la acusa de no luchar a fondo contra el narcotráfico. Su ubicación limítrofe con los estadounidenses limita sus objetivos internacionales, basados en admiración por regímenes dictatoriales como Cuba.
La comunidad hebrea alcanza 50.000 personas, siendo la propia presidente integrante de la misma, aunque en la práctica está totalmente alejada.
Laura Fernández en Costa Rica
Cerró este domingo un ciclo electoral clave, marcado por el debate sobre la seguridad, el rumbo económico y el equilibrio institucional. Tras la jornada de votación Laura Fernández, candidata del derechista partido Pueblo Soberano, fue electa al superar el umbral legal que permite asumir sin necesidad de segunda vuelta.
Panamá, Honduras y El Salvador
Todos están gobernados por líderes considerados de derecha, con énfasis en la seguridad ciudadana. Bukele es quien más se destaca a nivel mundial, por su política de «tolerancia cero», que eliminó a las violentas «maras». El precio ha sido la violación de derechos humanos. Goza de un enorme apoyo popular.
Bernardo Arévalo en Guatemala
Gobierno democrático centrado en la lucha anticorrupción y reformas institucionales. Su apoyo al estado judío es una política tradicional que se mantiene, con importantes grupos cristianos que la apoyan.
Nicaragua y Cuba
Representan el bloque comunista tradicional, viven una crisis económica profunda y se sostienen sólo por la represión permanente.
Nuevos alineamientos
En 2026 Israel ha decidido focalizar esfuerzos para reconstruir y fortalecer sus relaciones con Hispanoamérica, en especial aquellos gobiernos democráticos alineados a Occidente.
Las comunidades judías en la región, aunque diversas en tamaño, han tenido históricamente un impacto cultural y político significativo. Gobiernos pro-occidentales suelen reforzar medidas de seguridad y cooperación cultural con ellas; en gobiernos de izquierda hay mejor relación con las colectividades árabes.
Washington bajo Trump ha presionado por una realineación geopolítica en la región, apoyando gobiernos cercanos a su visión, combate coordinado del crimen y alianza con democracias. Respecto a Hezbolá y otros grupos yihadistas, aumentó la tendencia continental a declararlos terroristas y alinearse con la postura occidental.
Hispanoamérica vive una reconfiguración ideológica. El giro a la derecha no es uniforme, pero sí una tendencia marcada por la inseguridad interna, crisis económica y de confianza en gobiernos tradicionales. Países con gobiernos «progresistas» mantienen agendas alternativas centradas en integración y desarrollo, pero fracasaron al aplicar sus proyectos.
En el ámbito internacional, la relación con EE.UU. e Israel, y la posición frente al Medio Oriente, muestra políticos demócratas promoviendo una alianza firme con Washington y Jerusalén.
La izquierda se ha desgastado apoyando a Cuba, el chavismo, China y movimientos violentos. Este panorama, dinámico y lleno de tensiones, seguirá evolucionando especialmente con las elecciones en 2026 y más allá, mientras las sociedades hispanoamericanas buscan caminos que impliquen seguridad, calidad de vida y democracia.