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Una fotografía facilitada por el ejército iraní muestra a soldados iraníes y rusos durante un ejercicio naval conjunto en el Mar de Omán, al sur de Irán,EFE

Irán amenaza con responder «decisivamente» y declara objetivos legítimos las bases de EE.UU. si es atacado

Teherán advierte a la ONU de que ejercerá su derecho a la legítima defensa mientras Trump se da de diez a quince días para decidir si opta por un acuerdo o por la fuerza

Irán ha elevado el tono frente a Estados Unidos y ha advertido formalmente a Naciones Unidas de que responderá «de manera decisiva y proporcional» si sufre una agresión militar, considerando como «objetivos legítimos» las bases, infraestructuras y activos estadounidenses en la región.

En una carta dirigida al secretario general de la ONU, António Guterres, la misión permanente iraní ante Naciones Unidas alertó de que la retórica del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, «señala un riesgo real de agresión militar», aunque subrayó que Teherán no busca iniciar una guerra.

El embajador iraní ante la ONU invocó expresamente el artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas, que reconoce el derecho a la legítima defensa, y advirtió: «En el evento en que Irán sufra una agresión militar, responderá de manera decisiva y proporcional». «En dichas circunstancias, todas las bases estadounidenses, infraestructuras y bienes en la región constituyen objetivos legítimos», añadió.

Tensiones crecientes y ultimátum de Washington

La advertencia se produce en un contexto de crecientes tensiones entre ambos países, mientras las negociaciones sobre el programa nuclear iraní no han logrado un acuerdo definitivo y la presencia militar estadounidense en Oriente Medio se ha incrementado como gesto de presión.

Medios estadounidenses habían adelantado, citando fuentes anónimas de la Administración, que Trump prepara un cronograma de posibles ataques contra Irán. Este jueves, el propio presidente aseguró en Washington que se da un plazo de «diez» a «15 días» para decidir si es posible alcanzar un acuerdo con Teherán o si, por el contrario, recurrirá a la fuerza. En su discurso reiteró que, sin un pacto «pertinente», ocurrirán «cosas malas».

Ambos países concluyeron el martes en Suiza su segunda ronda de conversaciones, que, de momento, no han supuesto un cambio significativo en sus posiciones.

Maniobras militares y advertencias del liderazgo iraní

En paralelo al pulso diplomático, los Guardianes de la Revolución —el ejército ideológico de la República Islámica— desarrollan ejercicios militares en el estrecho de Ormuz, enclave estratégico para el comercio mundial de crudo, en lo que se interpreta como una demostración de fuerza.

Al mismo tiempo, el líder supremo iraní advirtió en un vehemente discurso que el portaaviones estadounidense presente en la región podría ser hundido.

Pese a las amenazas cruzadas, las autoridades iraníes insisten en que no desean un conflicto, aunque recalcan que actuarán en defensa propia si son atacadas. La comunidad internacional observa con inquietud la escalada verbal y militar, consciente de que un error de cálculo podría tener consecuencias de gran alcance para la estabilidad regional y global.