El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, en una imagen de archivo
Turquía avisa a Irán que los ataques «indiscriminados» a los países vecinos son «un error»
Irán tiene pocos amigos, por no decir ninguno en la región. Sus aliados son grandes potencias como China y la Federación Rusa, pero el polvorín en el que se está convirtiendo la región tras los ataques de estados Unidos y Rusia ha hecho alzar la voz a Turquía que, hasta ahora, mantenía unas relaciones bilaterales fluidas con el régimen de los ayatolas.
El ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, mando un mensaje claro de disgusto y malestar. A su jucio, que es lo mimso que decir de acuerdo con Erdogán, los ataques «indiscriminados» de Irán contra varios países del Golfo constituyen «una estrategia increíblemente errónea».
En declaraciones la emisora pública TRT, el ministro señaló que el conflicto ya no se limita sólo a Irán sino que se está extendiendo por toda la región, con la estrategia iraní bajo el lema «si yo caigo, me llevo a la región conmigo».
Según Fidan, la duración de la guerra dependerá de las prioridades de Israel y Estados Unidos: la destrucción de la capacidad militar iraní o un cambio de régimen en Teherán.
«Esperemos poder mantener a EE.UU centrado en el primero. Al menos desde ahí se podrían iniciar negociaciones. Quizá un nuevo liderazgo en Irán adopte una postura más flexible y sea una oportunidad para detener la guerra», dijo el ministro.
Pese a que la mayoría de los países del Golfo han trabajado para evitar el estallido del conflicto, Fidan consideró «una estrategia extremadamente equivocada» los ataques iraníes contra Omán, Catar, Kuwait, Baréin, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Jordania, que habían actuado como mediadores.
Si los países atacados ejercen su derecho a responder, el frente de guerra podría ampliarse bilateralmente, lo que calificó de «un riesgo grave», agregó Fidan.
“Cuando se habla con esos países se ve claramente que no sólo se atacan bases de EE.UU., sino también infraestructura energética y ciertas instituciones civiles", dijo el ministro turco, cuyo país no ha sido atacado por Irán.
«Si esto continúa más allá de cierto punto, les será imposible permanecer en silencio. Este riesgo de escalada nos preocupa sinceramente», concluyó el jefe de la diplomacia de Turquía, un país comparte una frontera de unos 500 kilómetros con Irán.