La presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen, y la Alta Representante de la UE para la Política Exterior, Kaja Kallas
Von der Leyen relega a Kallas, jefa de la diplomacia europea, a la inexistencia en plena crisis de Irán
No es la primera vez que se registra un enfrentamiento entre ambas mandatarias pese a pertenecer a la misma Comisión Europea
«Los ataques de Irán a varios países de Oriente Medio son inexcusables. Estos acontecimientos no deben conducir a una mayor escalada que pueda amenazar a la región, a Europa y más allá, con consecuencias impredecibles», escribió la Alta Representante de la Política Exterior de la UE, Kaja Kallas tras el intercambio de misiles entre Estados Unidos e Israel por un lado e Irán por otro.
El problema es que esas afirmaciones las realizó Kallas el pasado domingo por la tarde y desde entonces, pese a que han pasado tres días en los que la crisis surgida de esos ataques se ha acentuado notablemente, la jefa de la diplomacia europea no ha vuelto a decir una sola palabra al respecto.
Por el contrario, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, no ha dejado de pronunciarse sobre la crisis de Irán e, incluso, ha desplegado un importante número de contactos diplomáticos para tratar el asunto. Así, el domingo contactó con los jefes de Estado de Qatar, Arabia Saudí, Jordania, Bahrein, de Omán y con el presidente turco, Tarik Erdogan.
El lunes se dirigió al presidente de Chipre, miembro de la UE, tras el ataque a la base británica en esta isla; se refirió a la crisis de Irán tras una reunión con el presidente de Suiza. Y el martes llamó al presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, para tratar de convencerle de reconstruya el oleoducto que reclama Hungría para aceptar el 20 paquete de sanciones a Rusia, pero también para preguntarle cómo le puede afectar una posible subida del precio del combustible y del gas por la situación en Oriente Medio.
De esta forma se vuelve a evidenciar una vez más la guerra desatada ya unas cuantas veces entre las dos figuras más importantes del Gobierno comunitario. Y todo hace indicar que esta, de momento, la está ganando la presidenta Von der Leyen, que ha conseguido apartar a la inexistencia a la jefa de la diplomacia europea en medio de la mayor crisis bélica, pero también diplomática, de los últimos años.
«Von der Leyen, Kallas y una creciente guerra territorial en política exterior de la UE», titulaba este martes el periódico 'Politico', el medio más influyente en Bruselas, tras la última crisis entre las dos mandatarias.
Recuerdan en los mentideros bruselenses que la relación entre Ursula Von der Leyen y el anterior Alto Representante de la UE para la Política Exterior, el español Josep Borrell, tampoco era buena. De hecho, no hay más que recordar que el político catalán hablaba mucho más desde España más que desde la capital europea. La relación ahora entre Von der Leyen y Kallas es, si cabe, peor. Hasta el punto que hace un mes se desvelaron conversaciones privadas en las que la diplomática tachaba de «dictatorial» a la presidenta de la Comisión.
La creación hace algo más de un año por parte de Von der Leyen de la Dirección General para Oriente Medio, Norte de África y el Golfo (DG MENA), bajo la dirección de la comisaria Dubravka Šuica, dejó en evidencia ese intento de controlar la política exterior por parte de la política belga y usurpó un poco más las competencias ya limitadas de Kaja Kallas.