La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen.
Von der Leyen admite que Sánchez «es un problema» y asume que Europa debe ser autosuficiente en defensa
La presidenta de la Comisión también dijo que «no hay que derramar una lágrima» por el régimen iraní
La presienta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, sorprendió a sus socios comunitarios al decir que «no debería derramarse ni una lágrima por el régimen iraní», pero también, según El Mundo, al admitir que su antiguo amigo, Pedro Sánchez, se ha convertido en «un problema».
A renglón seguido Von der Leyen advirtió sobre las consecuencias económicas que puede acarrear la escalada del conflicto en Oriente Medio tras el ataque de EE.UU e Israel y la respuesta de Teherán contra varios países de la región.
«Digámoslo claramente: no debería derramarse ni una lágrima por el régimen iraní que ha infligido la muerte y ha impuesto la represión a su propio pueblo. Y que ha provocado la devastación y la desestabilización de toda la región a través de sus auxiliares armados con misiles y drones», declaró Von der Leyen.
La presidenta de la Comisión evitó pronunciase sobre la cuestión de «si el conflicto en Irán es una guerra emprendida por elección o por necesidad», y en la conferencia anual de embajadores de la UE que se celebra en Bruselas, censuró el régimen de los ayatolás.
«Muchos iraníes, –declaró– tanto dentro del país como en todos los rincones de Europa y del mundo, han celebrado la desaparición del ayatolá Jameneí. Al igual que muchas otras personas de la región. Esperan que este momento pueda abrir el camino hacia un Irán libre»
Por ota parte, el diario El Mundo publica hoy que en Bruselas ya están cansados del presidente Pedro Sánchez y atribuyen a fuentes comunitarias que la propia Von der Leyen habría dicho sobre él: «Es un problema».
La presidente de la Comisión, según el periódico, se habría «quejado en estos términos en más de una ocasión en sus círculos más cercanos»! «Busca beneficios electorales en España, todo el mundo se ha dado cuenta».
En un discurso pronunciado ayer, asumió: «Europa ya no puede ser la guardiana del antiguo orden mundial, de un mundo que ha desaparecido y no volverá. Siempre defenderemos y sostendremos el sistema basado en reglas que ayudamos a construir con nuestros aliados, pero ya no podemos confiar en él como la única forma de defender nuestros intereses ni asumir que sus normas nos protegerán de las complejas amenazas a las que nos enfrentamos. Por eso necesitamos construir nuestro propio camino europeo y encontrar nuevas formas de cooperar con socios».
Por la tarde, Von der Leyen firmó un manifiesto con António Costa, en el que matizó: «Aunque el orden internacional basado en normas está bajo presión, creemos firmemente que el diálogo y la diplomacia son el único camino viable hacia adelante», decía ese documento que se publicó tras la reunión de ambos con los líderes de Jordania, Egipto, Bahréin, Líbano, Siria, Turquía, Armenia, Irak, Qatar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Omán.