Donald Trump, junto a su mujer, durante la cena de corresponsales
Evacúan a Trump de la cena de corresponsales tras un nuevo intento de atentado contra él
El presidente de los Estados Unidos quiso seguir con la fiesta tras el incidente, pero los servicios de seguridad le disuadieron
Era una noche festiva en la Administración Trump. El hotel Hilton de Washington era el escenario de la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, a la que Donald Trump acudía por primera vez como presidente de Estados Unidos. Sin embargo, unos disparos truncaron un evento que apenas acababa de empezar, en lo que se ha convertido en el tercer intento de asesinato al líder estadounidense en apenas dos años.
Apenas habían transcurrido unos minutos cuando unos fuertes ruidos interrumpieron la noche. La confusión se adueñó del lugar —como reconoció el propio Trump, que pensaba que se trataba de unas bandejas cayéndose al suelo—, en el que también se encontraban, la primera dama, Melania Trump, además de otros miembros del Gobierno de Estados Unidos como Marco Rubio —secretario de Estado—, JD Vance —vicepresidente norteamericano— o Pete Hegseth —secretario del Departamento de Guerra—.
A la Cena de Corresponsales, una tradición que se celebra a finales del mes de abril, acuden cientos de personas cada año.
Instantes después de los disparos, se escucharon gritos de «¡No se levanten!» y «¡Al suelo!». El Servicio Secreto, empuñando sus armas, evacuó con rapidez del escenario al presidente y su gabinete. La música cesaba y los asistentes se agachaban para ponerse a salvo. Era el mismo escenario donde Ronal Reagan sufrió otro atentado hace 45 años.
«El presidente y la primera dama están a salvo, al igual que todas las personas bajo protección», aseguraban desde el Servicio Secreto en un comunicado. Tampoco ninguno de los asistentes resultó herido.
Como explicaría el propio Trump en una rueda de prensa posterior, el tirador se encontraba «muy lejos». «No estaba de ningún modo cerca de traspasar las puertas del salón. El salón estaba sellado», aseveraba el mandatario norteamericano, a la vez que alababa la «muy rápida» actuación de su seguridad.
Trump explicó minutos después en una rueda de prensa en la Casa Blanca, que el atacante era un «loco» y un «lobo solitario» que no llegó a traspasar el perímetro de seguridad.
A los pocos minutos de la evacuación del Gobierno estadounidense, fue detenido el presunto autor, según ha informado el propio Servicio Secreto. La policía procedió al acordonamiento del hotel Hilton, bajo la atenta mirada de varios helicópteros que sobrevolaban el lugar.
En las imágenes de la retransmisión del evento se ha podido ver cómo los asistentes al evento, los periodistas e informadores de la Casa Blanca, se tenían que agachar y proteger, especialmente los que estaban más cerca del lugar donde se han producido los disparos.
Así se vivió la evacuación de Donald Trump y JD Vance tras el tiroteo en la cena de corresponsales
«Que el espectáculo continúe»
Trump, a través de su red social, emitía un comunicado en el que pedía que se reanudase el evento tras haberse confirmado que el sospechoso había sido detenido por los servicios de seguridad. «Que el espectáculo continúe», decía, pero la seguridad ha dado por concluido el evento.
«Una noche memorable en Washington D.C. El Servicio Secreto y las fuerzas del orden hicieron un trabajo fantástico. Actuaron con rapidez y valentía», publicaba el propio Trump en su red social Truth Social.
«El tirador ha sido detenido, y he recomendado que ‘DEJEMOS QUE EL ESPECTÁCULO CONTINÚE’, pero me guiaré completamente por las fuerzas del orden», ha añadido. Tras estas líneas, el presidente daba una rueda de prensa, en la que daba más detalles sobre el presunto autor de los hechos.
Trump durante una rueda de prensa en la Sala de Prensa Brady de la Casa Blanca en Washington, D.C., poco después del tiroteo
«En mi opinión, era un lobo solitario», ha afirmado Trump, describiendo al hombre como un «loco» y afirmando que no veía motivos para creer que el ataque estuviera relacionado con la guerra en Irán.
Detallaba que el hombre «arremetió contra un puesto de seguridad armado con múltiples armas, y fue reducido por algunos miembros valientes del Servicio Secreto». Asimismo, contaba que el supuesto autor abrió fuego contra uno de los agentes, impactando la bala en su chaleco y está fuera de peligro.
Durante sus declaraciones, bromeaba sobre los intentos de asesinatos sufridos desde que aspirase a la reelección. «Nunca me dijeron que esta era un profesión tan peligrosa. Si Marco (Rubio) me lo hubiese dicho a lo mejor habría pasado de esto», decía.
El sospechoso del tiroteo
El sospechoso del tiroteo acusado de irrumpir en la gala será procesado el lunes en la capital estadounidense, según ha informado la fiscalía federal. Se trataría de Cole Tomas Allen, ciudadano originario de Torrance, del estado de California, de 31 años, que ha sido identificado gracias a un informe policial facilitado a Fox News.
El sospechoso es un ingeniero mecánico, desarrollador de videojuegos y profesor —activo en estas dos parcelas—, que habría confesado que el objetivo era el gabinete de Trump.
Fotografía difundida en la cuenta oficial @realDonaldTrump de la red social Truth del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, donde se muestra al supuesto tirador arrestado por agentes del Servicio Secreto.
El jefe de la policía del Distrito de Columbia, Jeffrey Carroll, ha explicado a los medios que el sospechoso se habría alojado en el hotel Hilton, mismo lugar de la gala. Según las hipótesis que barajan, esto habría facilitado la planificación de su intento de atentado contra el presidente.
Carroll también ha dado más detalles sobre el operativo que había preparado Allen. Al parecer, el californiano llevaba varias armas encima, entre las que se encontraban un rifle recortado, una pistola y varios cuchillos.