China acusa a la UE de levantar «barreras graves» contra la inversión extranjera y amenaza con represalias
China acusa a la UE de levantar «barreras graves» contra la inversión extranjera y amenaza con represalias
Pekín ha solicitado la eliminación de los requisitos que considera discriminatorios y ha avisado de que, si la UE ignora sus reclamaciones y la norma termina perjudicando a sus empresas, no descarta adoptar «contramedidas»
El pulso comercial entre China y la Unión Europea se intensifica tras las duras críticas de Pekín a la nueva Ley de Aceleración Industrial impulsada por Bruselas. El Ministerio de Comercio chino ha acusado este lunes a la normativa de introducir «barreras graves a la inversión» y una «discriminación institucional» contra las empresas extranjeras, y ha advertido de que responderá si la UE sigue adelante sin cambios.
En un comunicado oficial, el Gobierno chino confirmó que ya ha trasladado formalmente sus observaciones a las instituciones comunitarias, en las que expresa su «grave preocupación» por un proyecto legislativo que considera lesivo para sus intereses en Europa. Según Pekín, la iniciativa impone numerosos requisitos restrictivos a la inversión extranjera en sectores estratégicos como baterías, vehículos eléctricos, energía fotovoltaica y materias primas críticas.
El Ministerio de Comercio también critica que el texto incluya cláusulas de «origen UE» en la contratación pública y en los programas de apoyo estatal, lo que, a su juicio, introduce elementos de exclusión hacia compañías no europeas. En su análisis, China sostiene que la norma podría vulnerar principios básicos del comercio internacional, como el trato de nación más favorecida o el principio de trato nacional, además de contravenir compromisos en materia de aranceles, inversiones, propiedad intelectual y subvenciones.
Pekín advierte de que la propuesta perjudicaría las expectativas de inversión de sus empresas en Europa, distorsionaría la competencia y podría incluso afectar negativamente a la transición verde del continente al limitar la cooperación industrial en sectores clave.
La Comisión Europea defiende, por su parte, que la ley forma parte de su estrategia para reindustrializar Europa y reducir dependencias externas en sectores considerados estratégicos frente a potencias como China o Estados Unidos.
No obstante, la advertencia de este lunes eleva la tensión entre ambas potencias económicas. Pekín ha solicitado la eliminación de los requisitos que considera discriminatorios y ha avisado de que, si la UE ignora sus reclamaciones y la norma termina perjudicando a sus empresas, no descarta adoptar «contramedidas».